Las diputaciones vascas han fijado un impuesto turístico de entre 0,75 y 5 euros que gravará las estancias diarias según el tipo de establecimiento, aunque los ayuntamientos podrán imponer recargos cuando el municipio supere las 750 plazas de alojamiento, hasta un máximo de 7,5 euros, pero también bonificaciones en localidades más pequeñas.
Los entes forales de Araba, Gipuzkoa y Bizkaia ya han puesto este jueves a disposición pública el anteproyecto de esta norma con distintos plazos de exposición.
Una vez que lo aprueben sus respectivos gobiernos forales, los proyectos pasarán a debate y votación en las respectivas Juntas Generales, que podrían darles el visto bueno antes de verano, aunque su entrada en vigor no garantiza la aplicación inmediata porque los ayuntamientos tienen la última palabra y dispondrán de seis meses para desarrollar o adecuar sus ordenanzas fiscales a la nueva norma.
Anteproyecto
Los anteproyectos de cada territorio son prácticamente iguales y plantean un tributo instantáneo que gravará las pernoctas en todos los alojamientos turísticos, que serán los encargados de exigir al cliente el impuesto y de poner a disposición del consistorio correspondiente la información detallada de las estancias que se produzcan.
Hoteles, pensiones, apartamentos turísticos, campings y otras modalidades de acampada, agroturismos, casas rurales, albergues, habitaciones de uso turístico y embarcaciones de crucero están incluidas en la lista. Cada una de ellas tiene fijadas unas tasas que se mueven en un rango de mínimos y máximos.
La base imponible del impuesto se determinará por el número de unidades de estancia de que conste cada período de alojamiento continuado del contribuyente en el mismo establecimiento, explica la Diputación en una nota.
Turistas en el Peine del Viento viendo el oleaje
Cuota
Precisa que la cuota tributaria se calculará multiplicando el número de unidades de estancia turística continuadas por el tipo de gravamen correspondiente, según el tipo de establecimiento turístico en que se realicen aquellas. Se computará un máximo de 5 unidades de estancia por persona contribuyente.
Los ayuntamientos por ordenanza fiscal podrán establecer una bonificación sobre la cuota tributaria de hasta el 100% cuando el término municipal y el número de plazas alojamiento sea igual o inferior a 25. En cambio, podrán establecer un recargo de hasta el 50% cuando lleguen o superen las 750 plazas.
Sobre tablas, sin recargos, el impuesto mayor recaería en los hoteles de 5 estrellas y las embarcaciones de crucero turístico, que se mueven en un rango de entre 2,5 y 5 euros, mientras que hoteles de una estrella, albergues, pensiones, agroturismos y cámpings van de 0,75 a 1,50 euros.
Excepciones
El anteproyecto de Norma Foral plantea exenciones en los casos de estancias subvencionadas por programas sociales con fines turísticos organizados por las administraciones públicas; menores de edad, y personas con un grado de discapacidad igual o superior al 65 % o de dependencia grado II o grado III.
También se prevén, según detalla la Diputación de Gipuzkoa, para quienes cursen estudios en todos los niveles y grados del sistema educativo, investigación académica o programas de talento organizadas por las administraciones públicas de la Comunidad Autónoma y para estancias por motivos de salud de cualquier persona y su acompañante. La institución foral guipuzcoana espera aprobar su proyecto el próximo 17 de marzo.
Confianza en su aprobación
El consejero de Turismo, Comercio y Consumo, Javier Hurtado, ha confiado en que los tres territorios contarán con un Impuesto sobre Estancias Turísticas homogéneo al mostrar su convencimiento de que la norma foral que lo regula logrará el respaldo necesario en Álava y en Gipuzkoa, donde PNV y PSE-EE gobiernan en minoría.
El consejero de Turismo del Gobierno Vasco, Javier Hurtado
En declaraciones a los periodistas en los pasillos del Parlamento Vasco, Hurtado ha subrayado este jueves que con la publicación del anteproyecto de norma foral del Impuesto sobre Estancias Turísticas por parte de las tres diputaciones se da un "paso definitivo" para materializar esta tasa.
Hurtado se ha remitido a las declaraciones y posicionamientos que el resto de formaciones han hecho hasta el momento con respecto a este impuesto para asegurar que tiene el "convencimiento" de que la tasa será homogéenea en los tres territorios, es decir, de que recibirá los apoyos necesarios también en Bizkaia y en Gipuzkoa.
Homogeneidad
Tras destacar que las normas forales se han redactado gracias al "trabajo y al liderazgo del Gobierno Vasco" y a su labor coordinada con las tres diputaciones, el consejero ha dejado claro que se cumplen los requisitos que defienden su departamento. En concreto, ha explicado que el impuesto será homogéneo en los tres territorios, progresivo y de aplicación en todos los municipios, aunque atendiendo a las características de cada uno de ellos desde la autonomía local.
Asimismo, ha destacado que la recaudación por parte de los ayuntamientos repercutirá "de forma beneficiosa en residentes y visitantes" de manera que "quien venga a disfrutar de Euskadi contribuya también a su mejora". Hurtado ha considerado que con los plazos que se manejan podría aplicarse este año ya en algunos municipios y de manera generalizada en todos en 2027.