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Euskadi insta al Ministerio de Sanidad a negociar con los médicos o a cederle más competencias de salud

El Departamento de Salud está dispuesto a ampliar el autogobierno para salvar el bloqueo de la ministra a la negociación del Estatuto Marco de los profesionales
Un momento de las movilizaciones de los médicos en un ambulatorio de Bilbao.
Un momento de las movilizaciones de los médicos en un ambulatorio de Bilbao. / LUIS TEJIDO

Actualizado hace 6 minutos

Se cumple una semana de la huelga de médicos y el Gobierno vasco ha dicho basta ante el bloqueo del Ministerio de Sanidad a que los médicos se sienten a la mesa de negociación del Estatuto Marco. La oferta del Departamento de Salud es clara y carece de precedentes cercanos. O la ministra Mónica García reactiva el diálogo “sin exclusiones”, o el Gobierno vasco pedirá ampliar el autogobierno para negociar un Estatuto Marco para Osakidetza. Así de categórico se mostró ayer el consejero de Salud, Alberto Martínez, a las puertas del Parlamento Vasco donde ofreció una declaración institucional para intentar reconducir la huelga intermitente que amenaza con parar una semana cada mes hasta junio. Unos paros que ya están perjudicando “de manera muy significativa” a miles de pacientes vascos.

Solo el lunes y el martes se cancelaron 10.391 consultas de Atención Primaria y 2.752 de pediatría. Además, se han suspendido 569 cirugías y se han dejado de realizar 10.221 consultas de especialistas y 6.156 pruebas diagnósticas. Las proyecciones para toda la semana duplican y triplican estas cifras. El consejero Martínez lamentó que hasta el momento “no se ha producido ningún avance en el diálogo” entre el sector médico y el Ministerio. “No ha habido ningún gesto que permita vislumbrar una salida” y este escenario “nos preocupa desde hace mucho tiempo”, tal y como le trasladó a la ministra hace una semana en el Consejo Interterritorial.

En aquella reunión el consejero puso de manifiesto que reforma del Estatuto Marco que ha acordado la ministra García con los sindicatos del ámbito de negociación (CCOO, UGT, CSIF y SATSE) –sin el concurso de los sindicatos médicos– “pone en riesgo la viabilidad” de Osakidetza. Martínez expresó su malestar con el procedimiento seguido por el Ministerio ya que el borrador del anteproyecto de ley pactado por García con los sindicatos generalistas “no reconoce adecuadamente” al colectivo médico “ni en sus funciones ni en sus condiciones de trabajo” y además ignora su especificidad. El Estatuto es el marco que regula las condiciones laborales básicas comunes del personal sanitario y es competencia exclusiva del Ministerio de Sanidad. Se rige por un proyecto de ley que deberá ser aprobado por el Congreso de los Diputados en base al texto que proponga el Ministerio. A partir de ahí, cada comunidad autónoma puede gestionar su propio sistema sanitario. Es decir, las comunidades están en manos de lo que pacte el Ministerio aunque el último borrador del proyecto de ley carece de memoria económica.

PREOCUPACIÓN MÁXIMA

El malestar vasco se ha transformado en “preocupación” por razones asistenciales e institucionales. En Euskadi, la huelga está siendo secundada por un 16% del personal médico lo que a viernes traerá consigo la anulación de 26.000 consultas de Atención Primaria, 6.880 consultas de Pediatría, 1.422 cirugías, 25.552 consultas con especialistas, 15.390 pruebas diagnósticas En opinión del titular de Salud, se trata de una movilización “legítima” desde el punto de vista laboral pero requiere una “solución urgente”. Esta semana no se ha producido ningún cambio de actitud en la negociación, “lo que significa que estas cifras seguirán creciendo y acumulándose hasta la próxima movilización mensual”, explicó Martínez. En este sentido, reconoció que “ninguna negociación es sencilla, pero abordar la renovación del Estatuto Marco sin tener en cuenta al conjunto de los grupos profesionales la hace aún más difícil”. Mientras los sistemas asistenciales y los pacientes sufren esta situación, estos días el Ministerio señala a las Comunidades Autónomas.

Según Martínez, no es momento de rehuir las competencias ni las responsabilidades de cada uno de los actores. Por eso, si en plena negociación el Ministerio se reconoce competente para acordar con unos colectivos, pero no con otros “¿para qué necesitamos un Ministerio dentro del Sistema Nacional de Salud? ¿Cómo puede un Ministerio desentenderse, en plena huelga, de algo tan clave como la renovación del Estatuto Marco?”, se preguntó el consejero. En este punto, hizo un llamamiento a Mónica García para que reactive las conversaciones, sin exclusiones, y teniendo en cuenta la realidad del colectivo médico. Según Martínez, “es momento de asumir el rol que corresponde a cada cual. No se puede jugar al despiste ni eludir responsabilidades”. A su juicio, si el Ministerio no reconoce los principios que sustentan su papel en el propio Sistema Nacional de Salud —legislar, regular y coordinar—, el problema “pasa a ser extremadamente grave” ya que la sanidad pública se quedaría sin cobertura legal y, potencialmente, sin garantías constitucionales. Por ese motivo, el consejero dio que “si el Ministerio cree que no está en condiciones de abordar esa negociación con el colectivo médico, nosotros sí demandamos la capacidad de tener nuestro propio estatuto marco”.

2026-02-19T19:38:33+01:00
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