Actualizado hace 5 minutos
El Departamento de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico del Gobierno Vasco y UNICEF Comité Euskadi han sumado fuerzas para establecer una estrategia compartida para garantizar el bienestar digital de niños, niñas y adolescentes.
El encuentro celebrado este miércoles en Bilbao ha reunido a un amplio abanico de profesionales de la educación, la salud, la intervención social, la investigación, la comunicación y la tecnología, con el objetivo de identificar necesidades y prioridades y sentar una base común para el desarrollo de futuras políticas públicas de bienestar digital en Euskadi.
Este proceso de trabajo se alinea con la estrategia europea de protección de menores en internet y da continuidad al compromiso expresado por el Lehendakari en el Debate de Política General para articular un Acuerdo Social Vasco sobre bienestar digital.
El diagnóstico: alta conectividad y señales de malestar
El encuentro ha tomado como punto de partida los resultados del informe Infancia, adolescencia y bienestar digital. Los datos del estudio reflejan la omnipresencia de la tecnología en el proceso madurativo de las nuevas generaciones: el 93% del alumnado vasco está registrado en al menos una red social y el 77,7% utiliza tres o más, siendo WhatsApp, YouTube, TikTok e Instagram las plataformas predominantes. La exposición comienza a edades muy tempranas; el 73,7% de los menores de 13 años ya forma parte de alguna red social.
Aunque la mayoría realiza un uso normalizado de los entornos virtuales, el informe identifica indicadores que exigen una intervención institucional orientada a la prevención: uso problemático y necesidad de desconexión. Más de la mitad de los adolescentes manifiesta la necesidad de desconectar del entorno digital. Un 4,3% de los encuestados presenta indicadores de un uso problemático de las redes sociales, un porcentaje que se eleva al 5,5% en las chicas y al 5,6% en el alumnado de Bachillerato.
La jornada ha estructurado sus prioridades en cuatro grandes ejes de actuación: la protección frente a violencias e hiperconectividad dentro y fuera de la red, la prevención del acceso a contenidos perjudiciales y la alfabetización digital con acompañamiento familiar —un ámbito clave dado que, aunque la mitad de los padres habla de los riesgos de internet, solo un tercio fija límites de contenido—. Por último, se ha apelado a la corresponsabilidad de las empresas tecnológicas para exigirles el diseño de entornos digitales verdaderamente seguros para los menores.
“ ”
Derechos de la infancia
Durante el encuentro, las intervenciones institucionales han coincidido en la necesidad de evitar posturas alarmistas o simplificadoras, defendiendo un modelo de responsabilidad colectiva.
El presidente de UNICEF Comité Euskadi, Joseba Madariaga, ha centrado su discurso en la plena vigencia de los derechos de los menores en el entorno digital: “Los derechos de la infancia no desaparecen cuando un niño o una niña enciende una pantalla. Este es el punto básico de partida. La tecnología forma parte de sus vidas y nuestra responsabilidad no puede limitarse a decirles cuánto tiempo deben pasar delante de un dispositivo. Tenemos que preguntarnos qué encuentran al otro lado, quién decide lo que ven, cómo protegen su intimidad y quién responde cuando sus derechos se vulneran”.
Madariaga ha incidido además en la necesidad de analizar la evidencia empírica con rigor técnico y de evitar derivar todo el peso de la supervisión a los entornos domésticos: “No necesitamos exagerar los riesgos para reconocer que existen. La responsabilidad no puede recaer exclusivamente en las familias ni en los centros educativos. No basta con pedir a los padres que controlen el tiempo de pantalla; tenemos que hablar de corresponsabilidad y preguntarnos qué hacen las plataformas y las instituciones públicas”.
Asimismo, el presidente de UNICEF ha reclamado un papel activo para niños y adolescentes en la toma de decisiones: “Escuchar a los niños y adolescentes no es una concesión que hacemos los adultos, sino un derecho que les pertenece. Su voz debe formar parte de las decisiones que afectan a sus vidas".
Joseba Madariaga, presidente de UNICEF Comité Euskadi, durante su intervención en la jornada
Responsabilidad compartida
Por su parte, el director de Infancia, Adolescencia y Familias del Gobierno Vasco, Txema Ezkerra, ha enmarcado la gestión del entorno digital como una prioridad estructural para Euskadi: “Nos preguntamos, por ejemplo, qué capacidad tenemos para integrar las soluciones digitales de la vida cotidiana de manera saludable, de manera segura, equilibrada, favoreciendo el desarrollo personal, familiar y social, o cómo podemos analizar ese bienestar digital”.
Ezkerra ha enfatizado el compromiso del Ejecutivo de transformar la evidencia científica en medidas reglamentarias y planes concretos: “Para abordar este reto necesitamos red; no podemos hacerlo solos ni de manera inmediata. Porque avanzar en el bienestar digital requiere de responsabilidad compartida entre todos y todas”. En este sentido, espera que la jornada se traduzca en compromisos claros con la sociedad. "Sostener el bienestar de hoy no debe comprometer el de las generaciones futuras, y para ello debemos tejer complicidades con el tejido comunitario, el sector productivo, la comunidad educativa y las propias familias”, ha remarcado.
“ No podemos abordar el reto digital solos ni de manera inmediata. Porque avanzar en el bienestar digital requiere de responsabilidad compartida entre todos y todas ”
Txema Ezkerra - Director de Infancia, Adolescencia y Familias del Gobierno Vasco
La jornada se integra en un proceso más amplio y se conecta con las líneas de trabajo de Familiak y del V Plan de Familias, Infancia y Adolescencia. El objetivo es que el bienestar digital forme parte de una mirada integral sobre la infancia y la adolescencia, junto al bienestar emocional, las relaciones familiares, el aprendizaje, la participación, la prevención y la protección frente a cualquier forma de violencia.