Grecia y Portugal mantienen una dura batalla contra las llamas en varios frentes activos, mientras Francia y el Estado español logran dar pasos cruciales hacia la estabilización de sus últimos grandes focos. De acuerdo con las estimaciones del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS), del programa Copernicus, el fuego ha calcinado ya 457.459 hectáreas en el territorio de la Unión Europea hasta el 29 de julio, lo que supone un incremento del 31,8% respecto al mismo periodo del año pasado. Con el riesgo de incendio situado en niveles extremos, los países del sur de Europa encaran horas decisivas sobre el terreno.
El Estado español se sitúa a la cabeza de la Unión Europea en superficie afectada en lo que va de 2026, contabilizando un total de 217.609 hectáreas arrasadas. Aunque las brigadas de extinción han conseguido dar por estabilizados los devastadores incendios de Ávila y Madrid, que dejaron tras de sí unas 70.000 hectáreas calcinadas, el riesgo en la península continúa siendo muy alto.
La principal preocupación de los servicios de emergencia se centra en la provincia de Castellón, donde el incendio de Vall d’Uixó cumple su séptima jornada activo sin que los medios hayan podido estabilizarlo. Este foco ha quemado unas 10.000 hectáreas y ha obligado a evacuar a cerca de 3.000 personas. En Castilla y León la situación sigue siendo compleja. La provincia de Zamora registra el fuego más preocupante de la comunidad con 11.000 hectáreas arrasadas, mientras León mantiene varios focos activos. Tras la solicitud de ayuda del Gobierno regional, un dispositivo de 79 efectivos y medios especializados procedentes de Catar se ha sumado a las labores de extinción. Asimismo, se contabilizan fuegos de menor magnitud en Andalucía, Galicia y Extremadura, mientras las autoridades españolas miran con inquietud la evolución de los incendios en las regiones portuguesas limítrofes.
En Portugal, con 44.177 hectáreas afectadas este año, el riesgo de incendio se mantiene en su nivel máximo. El foco iniciado en Valpaços ha avanzado hacia la región de Braganza, limítrofe con el Estado español, forzando evacuaciones y confinamientos. Un millar de efectivos, con el apoyo de medios aéreos españoles, combaten las llamas, que dejan por ahora cinco heridos leves y 21 edificaciones dañadas. Por su parte, el fuego de Chaves se encuentra ya en fase de liquidación en un 80% de su perímetro.
El incendio de Gironda en Francia, "estabilizado"
Las autoridades francesas han señalado que el incendio en el departamento de Gironda, en el suroeste del país, se encuentra “estabilizado”, pero no “controlado”, por lo que han incidido en que todavía quedan focos activos por extinguir. En una entrevista en la emisora RTL, el ministro del Interior, Laurent Nuñez, ha explicado que la situación evoluciona favorablemente pero que el fuego sigue sin estar controlado, por lo que no es posible ordenar el regreso de todas las comunidades afectadas a sus hogares. “El regreso se autoriza cuando el incendio está estabilizado y ya no existen puntos calientes en las inmediaciones. Gracias a ello, ayer 144.000 personas pudieron volver a sus hogares. La prefecta anunció que hoy probablemente autorizará nuevos regresos, pero para ello es imprescindible que ya no existan puntos calientes”, ha incidido, recalcando que hay una zona en Gironda en la que de momento el regreso sigue siendo imposible.
Nuñez ha recalcado así que solo se autoriza el regreso cuando hay certeza de que la situación está estabilizada. Ha defendido el despliegue de 3.300 bomberos, lo que constituye un refuerzo absolutamente excepcional (2.000 efectivos eran de refuerzo y se suman otros 1.500 militares para ayudar en la gestión de los evacuados). “No hacían falta más efectivos. Nunca antes se había desplegado un dispositivo terrestre de semejante magnitud”, ha recalcado ante las críticas.
Sobre la persecución de personas implicadas en los incendios, el titular de Interior galo ha hecho referencia a más de 300 detenidos, de los cuales 33 personas ya están en prisión preventiva o han sido condenadas. De todos modos, Nuñez ha insistido en que el número de incendios y las características de los mismos es algo “inédito”, apuntando que este tipo de fuegos “convectivos” han puesto en jaque a las autoridades: “Son incendios que se autoalimentan, generan su propio viento y, cuando evolucionan, se convierten en nubes pirocumulonimbus”.
Vientos extremos avivan la emergencia en Grecia
Por su parte, en Grecia, los fuertes vientos han avivado los incendios desde la isla de Creta hasta el norte del país. Tras declararse 20 nuevos focos en una sola mañana, las autoridades enfrentan una situación extremadamente difícil en Beocia, Acaya y Argólida. El balance en territorio griego es trágico, con tres personas fallecidas: dos en la isla de Creta, donde se han calcinado 4.500 hectáreas, y una tercera en la península del Peloponeso, además de registrarse heridos por quemaduras en la región norteña de Serres