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El ministro principal de Escocia y líder del Partido Nacionalista Escocés (SNP), John Swinney, ha relanzado este sábado su apuesta por la independencia durante el congreso anual de la formación, celebrado en Aberdeen. El dirigente ha defendido que Escocia está preparada para convertirse en un Estado soberano y ha asegurado que la campaña para conseguir un nuevo referéndum ya ha comenzado.
"El viento sopla con firmeza en las velas del movimiento independentista de Escocia. Estamos ganando por una verdad muy simple. Escocia está lista para la independencia", ha proclamado Swinney ante los asistentes al congreso.
El líder nacionalista ha recuperado así una de las principales reivindicaciones del SNP, que en mayo logró una histórica quinta victoria electoral consecutiva en las elecciones escocesas, según los datos recogidos en el texto de partida.
La independencia como vía para volver a la Unión Europea
Uno de los argumentos centrales de Swinney ha sido la posibilidad de facilitar el regreso de Escocia a la Unión Europea. El dirigente ha vinculado la independencia con la recuperación de los vínculos comunitarios, en línea con el rechazo mayoritario al Brexit que expresó el electorado escocés en el referéndum de 2016.
"No tenemos que estar atrapados en el Brexit. De vuelta al corazón de Europa. Esa es la Escocia que elijo", ha afirmado.
John Swinney, Primer ministro de Escocia.
En aquella consulta, el 62% de los votantes de Escocia respaldó la permanencia en la UE, frente al 38% que apoyó la salida. Sin embargo, el resultado del referéndum británico fue favorable al Brexit, una decisión que terminó afectando también a Escocia.
Swinney ha presentado la independencia como una alternativa al actual encaje territorial y europeo del país, aunque un eventual regreso a la UE dependería de un proceso político y de adhesión propio.
Rechazo a un nuevo modelo de competencias
El ministro principal también ha rechazado las propuestas para ampliar las competencias de Escocia sin abandonar el Reino Unido. A su juicio, esa fórmula no resolvería la cuestión constitucional y mantendría al país dentro del actual marco estatal.
"Algunos creen que deberíamos ser como Mánchester. Me temo que no estoy de acuerdo. Escocia no es una ciudad. No somos una región. Somos una nación y pronto seremos una nación independiente", ha defendido.
Sus palabras responden a la intervención del primer ministro británico y exalcalde de Mánchester, Andy Burnham, quien el viernes planteó un nuevo modelo de competencias desde el sur de Escocia. Burnham también instó a los responsables políticos a centrarse en cuestiones prácticas que afectan a la ciudadanía, como el coste de la vida.
El SNP prepara una nueva campaña por el referéndum
Swinney ha anunciado que su partido tratará de convencer a quienes todavía no respaldan la soberanía escocesa. El objetivo es ampliar el apoyo social a una nueva consulta y mantener la independencia en el centro del debate político.
"Nuestros rivales puede que no quieran admitirlo, pero nuestra campaña por el referéndum de independencia de Escocia ya ha comenzado. La independencia está muy, muy cerca", ha advertido.