Errenteriako Musika Banda volverá a convertir la Herriko Plaza de Errenteria en un gran auditorio al aire libre con motivo del tradicional concierto de San Ignacio, una de las citas más emblemáticas de su calendario anual. La actuación tendrá lugar este viernes, 31 de julio, a las 22.30 horas, y estará dedicada, un año más, a la interpretación de obras de compositores vascos, una seña de identidad de este concierto que acumula más de un siglo de historia.
Tras la intensa programación musical desarrollada durante las madalenak, la banda cerrará el mes de julio con una actuación que se ha consolidado como uno de los eventos culturales más esperados del verano en Errenteria. La Herriko Plaza volverá a acoger el concierto en un ambiente singular, con la iluminación centrada en la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción y el ayuntamiento, un escenario que, según destacan desde la Asociación de Cultura Musical, realza tanto el patrimonio arquitectónico como la experiencia acústica del recital.
El repertorio
El concierto estará dirigido por Aitor Mitxelena Rubio y ofrecerá un recorrido por algunas de las composiciones más representativas del repertorio bandístico vasco. El programa se abrirá con Donosti Zarra, de Inocencio Gaztelumendi, y continuará con las 10 melodías vascas, de Jesús Guridi, una de las obras más emblemáticas del compositor alavés. La velada incluirá además Lesaka, de José Manuel Yanci Álvarez; Rapsodia vasca, de José María Beobide; y Maite, de Pablo Sorozabal.
Como es tradición, la actuación concluirá con A Igarondo, de Torre Muzkiz, una recopilación de melodías populares vascas, y con la Marcha de San Ignacio, pieza que pone el broche final a esta cita estival.
Desde la banda recuerdan que mantienen su compromiso con la recuperación y difusión del patrimonio musical vasco. En este sentido, desde la Asociación de Cultura Musical subrayan que continúan trabajando en la localización, revisión y arreglo de partituras históricas, así como en su incorporación a los programas de concierto, contribuyendo a preservar y divulgar la obra de numerosos compositores.
Escenario singular
Desde la Asociación de Cultura Musical recuerdan que hace más de tres décadas se decidió trasladar el concierto desde la Alameda de Gamón hasta la Herriko Plaza. El cambio respondió a la necesidad de encontrar un espacio que reuniera mejores condiciones acústicas para un concierto sin amplificación, después de que la desaparición del antiguo quiosco y el incremento de la actividad hostelera en la Alameda dificultaran el desarrollo del recital.
La Herriko Plaza ofrecía, además de una mejor acústica, un entorno más recogido y un escenario natural que, con el paso de los años, se ha convertido en una de las señas de identidad del concierto. Desde entonces, explican los organizadores, las obras de los compositores vascos han encontrado en este espacio el marco idóneo para ser interpretadas y escuchadas.
Más allá de esta cita, Errenteriako Musika Banda ya prepara la segunda parte de la temporada. La programación se reanudará en septiembre con un nuevo proyecto que se estrenará en Atlantikaldia y que reunirá sobre el escenario a la banda y al grupo de folk Bitartean. Posteriormente, en noviembre, ofrecerá el tradicional concierto de Santa Cecilia, mientras que el cierre de la temporada llegará en diciembre con una actuación especial que la formación anunciará próximamente.