Gipuzkoa

Errenteria reclama el soterramiento del Topo como “única alternativa viable”

La plataforma vecinal sostiene que la cercanía de la vía a las viviendas genera problemas de ruidos y vibraciones
Comparencia de la plataforma vecinal el sábado. / N.G.

La plataforma vecinal de Errenteria, compuesta por varias asociaciones de vecinos de los barrios que se ven afectados por el Topo, llevó a cabo el sábado una nueva comparecencia en la que reclamó al Gobierno Vasco y a Euskal Trenbide Sarea (ETS) que adopten “una decisión firme” a favor del soterramiento del Topo a su paso por el municipio, una medida que consideran la “única alternativa viable” para resolver los problemas de ruido, vibraciones, seguridad y afección urbanística que genera actualmente la infraestructura ferroviaria.

La reivindicación se apoya tanto en el posicionamiento de la asamblea popular como en distintos acuerdos plenarios aprobados por el Ayuntamiento de Errenteria en los años 2015, 2016 y 2021. Según recuerdan los vecinos, el Pleno municipal respaldó en esas ocasiones, por unanimidad o mayoría absoluta, el soterramiento de la línea ferroviaria.

Tal y como recordaron en la comparecencia, el trazado del Topo entre Donostia e Irun fue inaugurado el 5 de diciembre de 1912. Desde entonces, el crecimiento urbanístico del municipio ha provocado que numerosas viviendas y edificios hayan quedado prácticamente pegados a la infraestructura ferroviaria, generando un conflicto de convivencia urbana que, según denuncian, afecta especialmente a los residentes más próximos a las vías.

La plataforma vecinal sostiene que la cercanía del trazado provoca niveles elevados de ruido y vibraciones. En este sentido, citaron el documento Plan de Acción de Ruido de las Líneas Ferroviarias Titularidad del Gobierno Vasco 2024-2029, según el cual algunas zonas del municipio alcanzan niveles de entre 70 y 75 decibelios, mientras que otras se sitúan entre los 55 y 60 decibelios.

300 trenes al día

Los vecinos recordaron además que el Real Decreto 1367/2007, que desarrolla la Ley Estatal del Ruido, fija límites máximos de 65 decibelios durante el día y 55 durante la noche en áreas residenciales, además de objetivos acústicos más restrictivos en dormitorios y espacios interiores de vivienda.

Con dichos datos en la mano, la preocupación vecinal se ha intensificado en los últimos meses tras los anuncios realizados por ETS sobre el futuro desdoblamiento de toda la línea ferroviaria entre Donostia e Irun. Según expusieron, el incremento de frecuencias podría suponer el paso de trenes cada siete minutos, alcanzando entre 275 y 300 circulaciones diarias.

Así las cosas, la asamblea considera que ese aumento del tráfico ferroviario agravaría los problemas actuales y sostiene además que el desdoblamiento del tramo comprendido entre Galtzaraborda y el centro urbano resulta “inviable” por falta de espacio físico.

En ese contexto, criticaron que las actuaciones previstas para reducir parcialmente el impacto del Topo no resuelven el problema estructural.

A su juicio, las inversiones destinadas a minimizar el ruido y las vibraciones perderían sentido si no se aborda una solución definitiva mediante el soterramiento de la infraestructura.

Más inversiones para Errenteria

El colectivo vecinal también apela al “coste de oportunidad” que, según defienden, supondría mantener el actual trazado ferroviario en superficie. En este sentido, consideran que Errenteria debe recibir inversiones equivalentes a las realizadas en otros puntos de la red ferroviaria vasca durante los últimos años.

La asamblea concluyó reclamando que las instituciones competentes asuman el soterramiento como una prioridad estratégica para el municipio y subrayaron que el apoyo ciudadano a esta medida ha sido “unánime”.

Fanderia

Los vecinos señalaron su disposición a seguir trabajando para lograr sus objetivos. De hecho, la del sábado fue la tercera asamblea de las asociaciones vecinales. El último encuentro tuvo lugar en febrero y entonces el barrio de Fanderia era el único que no había comenzado a movilizarse de forma conjunta. A día de hoy, su grupo motor ha mantenido una primera reunión con ETS.

Los principales problemas de los que se aquejan los de la zona de Fanderia son la colocación de una subestación en la calle Erramun Astibia y el ruido que los trenes hacen en la curva al acceder al barrio.

ETS les informó que ha encargado un estudio para conocer el origen de los ruidos. Por contra, mantiene que su ubicación preferente para la subestación por criterios técnicos sigue siendo la calle Erramun Astibia, se comprometió a evaluar seriamente las alternativas propuestas por los vecinos. 

31/05/2026