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Empate justo entre Real Sociedad y Celta de Vigo ayer en Anoeta. Pudo ganar el conjunto txuri urdin, que firmó una superior primera parte, pero también lo pudo hacer el conjunto gallego, que jugó mejor al fútbol que los locales tras el descanso.
Se esperaba a una Real más incisiva y, aunque se acercó a la portería del guardameta del Celta con cierto peligro, la ocasión fallada por Take Kubo fue increíble, los de Claudio Giráldez sí que le dieron la vuelta al duelo en la segunda, al menos a la hora de tener el balón y jugar un fútbol combinativo notable.
Los cambios le mejoraron a los visitantes mientras que la entrada de Sucic y Gorrotxa en la Real no supusieron cambio alguno en la tendencia que iba cogiendo el encuentro. Tanto es así que Aspas tuvo una excelente ocasión para batir a Remiro. Afortunadamente, el portero de la Real atajó el disparo del gallego.
Y así, con el paso de los minutos, se fue difuminando el equipo de Matarazzo, que dio la sensación de cansancio físico. El ejemplo fue un exhausto Oyarzabal al que le sobró el último cuarto de hora en el campo. Antes, se produjo una acción de posible penalti a Guedes, que en directo lo pareció y que tras ver las imágenes de televisión creó más dudas.
A la Real le espera el próximo lunes el Elche. Matarazzo deberá gestionar cambios ante la avalancha de encuentros en la que está inmerso el equipo. Podría ser un buen momento de ver a los nuevos futbolistas, Sarr y Fort, llegados en el mercado.