No han sido muchos los concursantes vascos que han pasado por Gran Hermano en alguna de las ediciones del concurso de telerrealidad. Pero para una de ellas, la bilbaína Elsa Mateos, supuso un antes y un después en su vida. Mateos tomó parte en la decimonovena edición de Gran Hermano tras llegar a un momento de agotamiento físico y mental en su vida. Antes de entrar al programa compaginaba extenuantes jornadas laborales en una tienda de ropa y una discoteca. Algo que le llevó a sufrir un ataque de ansiedad y a necesitar parar: "Algo no estaba haciendo bien porque no podía ser que me pasase el día entero trabajando para ganar cuatro perras".
Su paso por la casa de Guadalix de la Sierra fue breve, ya que fue la primera expulsada pero, entrevistada en Las mañanas de Onda Vasca, asegura que la experiencia supuso un punto de inflexión emocional que comenzó con un desbloqueo durante sus primeros días en el concurso. Sin embargo, el verdadero desafío llegó tras finalizar las emisiones y las galas del programa. Mateos relata cómo la pérdida de su rutina deportiva y el estrés de la vida pública derivaron en un deterioro de su salud mental y física. Según explica, el sentimiento de estar perdida al terminar el concurso la sumió en un periodo oscuro: "Caí en depresión, el año pasado estuve con depresión muy mal en casa, en la cama, no me levantaba de la cama". Este estado se manifestó también de forma física a través de atracones de comida, un aumento de peso de diez kilos y, especialmente, un diagnóstico de alopecia androgenética por el que actualmente sigue un tratamiento crónico.
En la actualidad, Elsa Mateos afirma encontrarse en un "muy buen momento personal" y haber recuperado la estabilidad gracias al deporte y al apoyo de su entorno cercano. A pesar de los momentos difíciles vividos, no se arrepiente de su paso por la televisión y manifiesta su deseo de participar en otros formatos de superación personal, como Supervivientes. Con una mentalidad renovada y enfocada en el crecimiento personal, planea potenciar su presencia en redes sociales para ayudar a otros a través de su experiencia: "Nunca he tenido redes y me ha costado mucho exponerme, pero lo que recibo de vuelta de mis seguidores, que me dicen que les he ayudado, que gracias a mi han empezado a llevar hábitos saludables me parece tan positivo que siendo que tengo que entregar más".