Actualizado hace 1 hora
La coalición nacionalista Geroa Bai ha planteado a sus socios de gobierno en Navarra -el PSN, EH Bildu y Contigo-Zurekin- la celebración de una reunión para explorar fórmulas de colaboración conjunta de cara a las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. La iniciativa surge tras un encuentro de sus órganos de dirección con el objetivo prioritario de frenar el avance de la ultraderecha en las urnas y garantizar mayorías plurales y progresistas en el Congreso de los Diputados y en el Senado ante el riesgo real de un cambio de ciclo político en el Estado.
Una propuesta para ganar a la extrema derecha en las urnas
La propuesta de Geroa Bai se enmarca en un contexto estatal marcado por la extrema polarización política y la amenaza cierta de que formaciones de ultraderecha puedan acceder al Ejecutivo estatal. En un comunicado difundido tras la reunión de la dirección de la coalición, la formación aboga por adoptar posiciones generosas y efectivas entre todas las fuerzas que comparten el propósito de frenar este escenario. Desde la coalición abertzale y progresista sostienen con rotundidad que Navarra debe desempeñar un papel activo e influyente en la política estatal, recordando que «a la ultraderecha se le gana en las urnas».
Por todo ello, la dirección de la coalición solicitará en las próximas horas la autorización formal de sus órganos competentes para realizar un llamamiento expreso a los partidos que sostienen el Gobierno de Navarra. El propósito fundamental de esta mesa de diálogo es articular alianzas electorales eficaces que permitan maximizar la representación de la izquierda y del progresismo navarro en las Cortes Generales, optimizando el rendimiento de cada papeleta. Desde Geroa Bai remarcan que no están sugiriendo nada que no se haya explorado con anterioridad en la Comunidad Foral, si bien en esta ocasión se busca una apuesta de mayor rotundidad político-electoral.
La aritmética de 2023: la clave del quinto escaño navarro
El análisis numérico de los comicios de julio de 2023 constituye el principal aval técnico que fundamenta la propuesta de Geroa Bai. En aquellas elecciones generales, la marca Sumar cosechó un total de 43.564 votos en Navarra (el 12,85%), quedando fuera del reparto de escaños por una estrecha diferencia de menos de 3.000 sufragios. Por su parte, la papeleta de Geroa Bai reunió 9.839 apoyos (el 2,90%).
La suma combinada de ambos espacios políticos habría alcanzado 53.403 papeletas (representando el 15,3% del electorado navarro), una cifra suficiente para rebasar a UPN, que obtuvo 51.764 votos y se adjudicó la cuarta acta en juego en la circunscripción. Cabe recordar que el último diputado asignado en Navarra fue a parar al PSOE, cuyo segundo escaño se fijó en 46.000 votos. De este modo, la convergencia electoral entre el frente amplio de izquierdas y Geroa Bai habría garantizado de manera matemática la obtención de una representación parlamentaria progresista que actualmente no existe.
Los antecedentes: Nafarroa Bai y Cambio-Aldaketa
La búsqueda de alianzas comunitarias atesora precedentes de indudable éxito en el mapa político foral. El referente fundacional en la memoria de Geroa Bai es la histórica plataforma Nafarroa Bai, constituida hace dos décadas por Aralar, PNV, EA, Batzarre e independientes. Bajo esta marca unitaria y con Uxue Barkos como cabeza de lista, la coalición logró obtener representación en el Congreso de los Diputados tanto en los comicios de 2004 como en los de 2008.
De forma más reciente, la colaboración entre las fuerzas que sustentaban el Gobierno foral se canalizó a través de la marca Cambio-Aldaketa, que concurrió al Senado en los comicios de 2015 y 2019. Aquella candidatura conjunta reunió a Geroa Bai, EH Bildu, Podemos e Izquierda-Ezkerra con el fin de concentrar el voto en la Cámara Alta y repartir los tres escaños de elección directa y el senador autonómico. No obstante, la fórmula sugerida en esta ocasión por Geroa Bai presenta un matiz organizativo diferente: la coalición no pretende necesariamente integrarse bajo una única estructura cerrada, sino promover mecanismos de colaboración flexibles entre los cuatro socios parlamentarios que sostienen el Ejecutivo foral.
Respuestas desiguales entre los socios del Ejecutivo foral
A pesar de la contundencia de los números, la articulación de un pacto a cuatro bandas se vislumbra como una operación de enorme complejidad política. En las filas de Geroa Bai cunde el realismo sobre la postura del PSN, cuya participación en un bloque único resulta prácticamente imposible. La formación socialista tiene previsto concurrir en solitario en Navarra, al igual que en el resto del Estado, impulsada previsiblemente por la candidatura al Congreso de la ministra Elma Saiz. Además, una eventual lista conjunta con EH Bildu generaría una importante erosión electoral al PSOE en el ámbito estatal.
Tampoco se atisba margen para el acuerdo con EH Bildu, al menos en la carrera a la Cámara Baja. La izquierda soberanista, que en las próximas fechas hará públicas sus listas electorales, cuenta con la certeza de revalidar sin sobresaltos su escaño por Navarra en el Congreso de los Diputados, por lo que desestimará alianzas complejas en esa contienda.
Donde la iniciativa de Geroa Bai encuentra un terreno abonado y receptivo es en el espacio a la izquierda del PSN. La coalición Contigo-Zurekin (integrada por Podemos, IU, Batzarre e independientes), que aún aguarda la plena incorporación de Podemos al espacio del Frente Amplio, contempla la alianza con muy buenos ojos. Para esta confluencia de izquierdas, acudir en candidatura conjunta con Geroa Bai representa la única oportunidad real de amarrar el quinto escaño disputado en la Comunidad Foral, convirtiendo el órdago nacionalista en una herramienta clave para inclinar la balanza el próximo 29-N.