La devastadora riada desencadenada el pasado miércoles tras el colapso de una gran masa de hielo en un glaciar en Nepal no deja de aumentar el trágico balance de víctimas que, aunque sigue siendo provisional, supera ya los 800 muertos y sitúa en más de 3.000 el número de personas en paradero desconocido en la zona fronteriza del país del Himalaya y la región china del Tíbet. Las operaciones de rescate, que avanzan a contrarreloj, continúan viéndose gravemente dificultadas por precipitaciones, deslizamientos de tierra y alertas por la crecida de los ríos.
De acuerdo con las últimas actualizaciones publicadas por la Policía nepalí, la cifra de fallecidos contabilizados en su territorio ha ascendido a 788, mientras que los heridos se mantienen en 239 y las personas sin localizar alcanzan las 2.502. Por su parte, el medio estatal chino CCTV elevó a 16 las víctimas mortales confirmadas en el condado tibetano de Gyirong, con 546 desaparecidos. La suma de los recuentos de ambos países sitúa el saldo global en 804 fallecidos y 3.048 desaparecidos, sin que conste de momento un mecanismo transfronterizo unificado para cotejar las identidades.
Labores de rescate tras la riada en Nepal.
Entre las miles de personas cuya localización se desconoce figuran además cientos de ciudadanos extranjeros. Las autoridades chinas registran 261 desaparecidos de 23 nacionalidades, entre los que se incluyen 104 nepalíes, 49 indios, 33 letones y 18 estadounidenses. Por su parte, Nepal mantiene a 591 extranjeros incomunicados.
Sobre el terreno nepalí, más de 19.800 efectivos del Ejército y la Policía se encuentran desplegados, habiendo auxiliado ya a 8.730 personas, incluidas 227 extranjeras y 279 rescatadas en helicóptero desde proyectos hidroeléctricos sepultados, donde se teme que permanezcan atrapados más de 900 trabajadores.
Colapso en las morgues
La saturación de las morgues en 21 hospitales y el rápido deterioro de los cadáveres recuperados en las cuencas del Bhote Koshi y el Trishuli han forzado a las autoridades locales, como en Nawalparasi Este, a iniciar la toma masiva de muestras de ADN antes de enterrar los cuerpos irreconocibles en zonas forestales comunitarias. Paralelamente, el Gobierno de Nepal informó de la llegada de bolsas para cadáveres herméticas facilitadas por socios internacionales.
La NDRRMA confirmó que hay más de 2.498 personas desaparecidas en territorio nepalí, tras elevar a 589 los ciudadanos extranjeros desaparecidos.
Mientras, las labores de auxilio se enfrentan a constantes amenazas secundarias. Tras detectarse un desprendimiento a 2,8 kilómetros aguas abajo del siniestro, el Ministerio chino de Gestión de Emergencias ordenó trasladar preventivamente a los rescatistas cerca del devastado paso de Gyirong por la acumulación de agua en una nueva represa natural. Horas más tarde, la agencia Xinhua confirmó que la barrera había comenzado a desaguar y se encontraba “prácticamente vaciada”.