A la hora de planificar un vuelo, tanto la cantidad de ropa, políticas y otros factores que imponen las aerolíneas afectan al peso de la maleta. Por lo tanto, el cobro por exceso de equipaje es una medida de la que se aprovechan algunas compañías aéreas y empuja a estas a poner tarifas muy elevadas. Ante esta situación, hay algunas soluciones ingeniosas, como el conocido “truco de la cebolla”, para ahorrar tanto espacio como dinero.
La tecnología del vacío y el espacio
En estas fechas de verano, lo más común es que las prendas, al ser más finas y ligeras que de costumbre, ocupen menos espacio que las pesadas. Por ende, facilita mucho la tarea de ajustarse a las medidas de las mochilas permitidas en cabina.
Con el método conocido como el de la “cebolla”, generamos un sistema de compresión que elimina el aire acumulado entre los tejidos, reduciendo el volumen real de la ropa. Como resultado, el viajero lleva un equipaje completo en un bulto más pequeño.
Una persona trata de abrir su maleta
La ley de la cebolla: el arte de vestir por capas
Para organizar de forma correcta la mochila de modo que las prendas o el peso no supere el límite impuesto por la compañía aérea en cuestión, nada como aplicar este “truco de la cebolla”, siguiendo estos pasos
Las compañías aéreas pueden medir, pesar y cobrar suplementos por el equipaje de mano en el aeropuerto. Pero aquí está la clave: no tienen ningún derecho a pesar al pasajero, ni a mencionarlo, por la cantidad de ropa que lleve puesta sobre su cuerpo.
Es por esta razón que basta con colocarse de manera superpuesta una camiseta, un jersey y, por último, una chaqueta más grande, recreando las capas de una cebolla. Asimismo, en la parte inferior se sigue el mismo proceso, con mallas, pantalones u otros accesorios.
Hacer una maleta es todo un arte de contención y previsión.
Accesorios y calzado para un ahorro definitivo
Por otro lado, con la idea de aprovechar al máximo el espacio libre dentro del equipaje, la mejor estrategia consiste en llevar puesto el calzado más pesado posible, al igual que zapatillas de deporte o botas de montaña, guardando las sandalias en la maleta y/o mochila.
Del mismo modo, se recomienda colgarse del cuello o llevar en los bolsillos los complementos más pesados, como, por ejemplo, la cámara de fotos, el teléfono móvil, las gafas de sol o las gorras, entre otros.
A pesar de que a simple vista el resultado visual pueda parecerse al de un mercadillo ambulante, evitar las tareas extra que imponen las compañías aéreas aplicando este método es una de las mejores noticias para viajar.
Una mujer en el aeropuerto antes de realizar un viaje
Sacarle partido al espacio disponible
Para aprovechar al máximo el equipaje que se lleva en el avión, la versatilidad es la solución definitiva. Por esa razón, escoger prendas de colores neutros y sencillos de combinar entre sí da como resultado conjuntos que valen para todo tipo de circunstancias.
También tenemos la técnica de enrollar la ropa en lugar de doblarla; esto reduce el volumen en la maleta y evita que se formen arrugas. Además, utiliza organizadores o bolsas de compresión para mantener todo en orden.