Puede que el nombre de Anas Andaloussi no resulte familiar para el gran público, pero el empresario, influencer y creador de contenido se ha convertido en uno de los streamers más influyentes del panorama digital. En las últimas horas, además, su nombre ha acaparado la atención de miles de usuarios por unas declaraciones sobre Andorra que han provocado un intenso debate en redes sociales.
Lejos de anunciar un nuevo proyecto empresarial, el canario aprovechó una de sus emisiones en directo para explicar por qué nunca ha dado el paso de trasladar su residencia al Principado de Andorra.
El Rubius es uno de los muchos influencers que viven en Andorra.
Actualmente, el Principado es el hogar de más de 150 influencers, streamers y creadores de contenido. La gran mayoría se ha mudado atraída por el marco fiscal del país, donde el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) tiene un tipo máximo del 10%, frente a tasas que superan el 45% en otros países europeos.
"Libertad no es ahorrar dinero"
Su reflexión, que ya acumula miles de visualizaciones y reacciones, fue especialmente contundente. “La realidad es que emprendemos para conseguir libertad”, comenzó explicando. Sin embargo, para Andaloussi, esa libertad no pasa por mudarse a un lugar en el que no desea vivir únicamente para pagar menos impuestos.
El empresario canario revela las razones por las que no se mudaría a Andorra.
“La libertad no es irse a vivir a un país que no te gusta simplemente para ahorrar dinero, porque eso se llama avaricia y codicia”, afirmó durante el directo, en unas palabras que rápidamente se hicieron virales.
Aunque dejó claro que respeta a quienes han optado por instalarse en Andorra, incluidos algunos amigos y compañeros del sector, el experto en inteligencia digital defendió que prefiere priorizar otros aspectos por encima del beneficio económico.
“Yo tengo una juventud que quiero cuidar”, señaló. Para el creador de contenido, las experiencias compartidas con familiares y amigos tienen más valor que cualquier ahorro fiscal. En ese sentido, añadió una reflexión que ha sido ampliamente comentada en internet: “Cuando muramos vamos a ser simplemente polvo y recuerdos”.
Consciente de las críticas
Andaloussi fue incluso más allá al explicar por qué no se imagina viviendo en el pequeño país pirenaico. “Creo que no tendría muchos recuerdos en un país que son dos calles y cuatro montañas”, comentó, consciente de la controversia que suelen generar este tipo de declaraciones. Como era previsible, sus palabras han dividido a la opinión pública.
Mientras algunos usuarios aplauden su postura y consideran que prioriza la calidad de vida frente al dinero, otros defienden que cada persona es libre de establecer su residencia donde considere más conveniente.
“No es solo avaricia o codicia, es usura, traición y egoísmo”, escribió un usuario en redes sociales. Por el lado contrario, otros recuerdan que quienes viven en Andorra pueden viajar con frecuencia y disfrutar de experiencias en cualquier parte del mundo gracias al dinero que ahorran.
Lo que parece indiscutible es que el discurso de Anas Andaloussi ha reabierto uno de los debates más recurrentes entre los creadores de contenido: ¿es legítimo mudarse a otro país para pagar menos impuestos o debería prevalecer la calidad de vida por encima del beneficio económico?