El empresario Julio Martínez Martínez ha vuelto a señalar ante el juez al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero en el 'caso Plus Ultra', aunque ha indicado que no sabe si realizó alguna gestión o con quién para que el Gobierno concediese a la aerolínea el préstamo público de 53 millones de euros en 2021.
Considerado por los investigadores como el "lugarteniente principal y figura visible" de una trama de influencias para conseguir dicho préstamo, Martínez ha comparecido este martes en la Audiencia Nacional durante unas cuatro horas tras prometer en un escrito "colaborar" en la causa.
Un escrito que Martínez, con quien Zapatero reconoció tener una relación de amistad, ha ratificado ante el juez José Luis Calama, a quien ha confirmado el cobro del 1% del préstamo público (unos 530.000 euros), abonado por la aerolínea en diferentes plazos a lo largo de varios años, tras conseguir la ayuda, según informan fuentes jurídicas.
Y aunque no ha precisado el reparto de esa ganancia, calificada como "comisión de éxito" y no mordida –un término que él identifica como venezolano–, ha dicho que el exlíder socialista le pidió que se cobrase a través de diferentes empresas y en diferido debido a la presión mediática sobre el préstamo, de acuerdo a las fuentes.
El juez sospecha que Zapatero habría dado instrucciones para crear una sociedad en Dubai que podría haber servido de vehículo para el cobro de esa cantidad, pero Martínez ha explicado que dicha empresa no se llegó a constituir, y que fue un asunto que se abordó en una comida en la que el expresidente estaba presente. Un encuentro que Zapatero dijo no recordar.
El juez le señala como "correveidile"
Tras afirmar en su escrito que era Zapatero quien "lideraba" la empresa de asesoría Análisis Relevante –administrada por Martínez–, este empresario ha vuelto a señalar al expresidente como la persona que captaba los clientes, primero Plus Ultra y luego otras tres empresas.
Fue el expresidente del Gobierno quien, según Martínez, le puso en contacto con la aerolínea y le transmitió sus necesidades de financiación, aunque ha negado saber si llegó a hacer alguna gestión concreta para que consiguiese la ayuda pública en 2021, como también ha negado conocer a nadie de la SEPI.
De acuerdo a su relato, él solo intermediaba entre la empresa y el expresidente, momento en el que el juez ha limitado su papel al de "correveidile", apuntan las fuentes.
Martínez ha confirmado de nuevo que fue Zapatero quien le adelantó que Plus Ultra recibiría dicho préstamo unos diez días antes de aprobarlo el Consejo de Ministros, según las fuentes.
Pagos a las hijas por no hacer nada
Según Martínez, Zapatero era el único consultor de su empresa y, como expresidente, tenía muy buena agenda y muchos estaban interesados en conocer su opinión, especialmente apreciada en asuntos de Latinoamérica.
Los informes de asesoría que elaboraban eran reales, si bien buscaban más bien atraer clientes, sin aportar valor añadido, ha reconocido, según las fuentes.
Sobre la contratación de la empresa de las hijas de Zapatero, What The Fav, ha señalado que comenzó a pagarles por maquetar informes de su consultora, si bien a partir de 2022 siguió haciéndolo por no hacer nada, dado que el sistema de contratación era una iguala (un acuerdo de prestación de servicios profesionales donde el cliente paga una cuota fija periódica (generalmente mensual) a cambio de asistencia continua.
Las hijas de Zapatero, Alba y Laura, están también imputadas, pero el juez aún no las ha citado, lo que podría producirse ya en septiembre, según las fuentes.
Delcy Rodríguez, su interlocutora
El empresario ha admitido cobros de la aerolínea Plus Ultra por otros trabajos que él realizó a título personal en Venezuela en relación a gestiones con la administración pública de ese país.
Ha explicado que viajó en varias ocasiones a Venezuela con el expresidente, quien le proporcionó una serie de contactos, entre ellos el de la actual presidenta interina, Delcy Rodríguez, a quien Martínez ha identificado como su interlocutora en el país, con quien tenía muy buena relación.
Al ser detenido en diciembre, la Policía intervino a Martínez en su casa 286.070 euros en metálico repartidos en bolsas, cajas y cajones y hasta en un neceser y un radiador, además de nueve relojes y catorce móviles.
El empresario vincula este dinero a operaciones inmobiliarias ajenas a la causa, si bien, ante el juez no ha sabido detallar qué tipo de operaciones, aunque sí ha admitido que se trataba de dinero negro.