El sindicato SIPE de la Ertzaintza ha denunciado públicamente lo que califica como una situación de "desamparo institucional" que afecta a la Unidad Canina en Bizkaia. Según el sindicato, desde principios de 2026 los perros policía del territorio carecen de una red veterinaria cercana que garantice una atención rápida en caso de urgencia.
La raíz del problema, explican, se encuentra en la decisión del Departamento de Seguridad del Gobierno Vasco de centralizar la atención veterinaria en una única clínica situada en Álava, eliminando el servicio que hasta ahora prestaba un centro concertado en el barrio bilbaíno de Deusto.
Impagos y ruptura del servicio
Según explica Juan Carlos Saenz, Secretario de Organización de SIPE, en una charla con Café con Patas, las alarmas saltaron cuando el sindicato tuvo conocimiento de presuntos impagos de la administración a la clínica veterinaria que venía atendiendo a los animales en Bizkaia.
De acuerdo con la información trasladada por el sindicato, el corte de la atención veterinaria en el centro de Deusto se habría producido tras acumularse facturas pendientes de pago por parte de la administración.
Ante estas acusaciones, el viceconsejero de Seguridad, Ricardo Ituarte, no ha ofrecido explicaciones públicas hasta el momento, algo que desde el sindicato califican como "la callada por respuesta".
Emergencias con riesgo vital
Las consecuencias de esta situación pueden ser especialmente graves en el ámbito operativo.
Los perros de la unidad realizan labores policiales intensivas y, como cualquier animal de trabajo, pueden sufrir emergencias veterinarias repentinas: torsiones gástricas, cortes graves, infecciones o golpes de calor.
En estos casos, trasladar al animal hasta la clínica concertada en Álava -a unos 45 minutos de distancia de Bizkaia- puede resultar crítico.
Para evitar poner en riesgo la vida del perro, los guías caninos optan por acudir a clínicas de urgencias cercanas en Bizkaia, lo que provoca un problema añadido: los agentes deben pagar los tratamientos de su propio bolsillo.
Facturas que tardan en reembolsarse
Según denuncia el sindicato, los reembolsos por parte de la administración pueden tardar hasta seis meses, lo que obliga a los agentes a adelantar durante largos periodos cantidades importantes de dinero.
Desde el sindicato consideran especialmente llamativo que no exista un sistema de pago directo para estas situaciones.
"El Departamento de Seguridad dispone de tarjetas oficiales para gastos operativos como gasolina o peajes, pero no para algo tan esencial como salvar la vida de un perro policía", critican.
Perros que trabajan todos los días
La denuncia del sindicato subraya también el alto nivel de exigencia operativa al que están sometidos los agentes caninos y humanos de la Unidad especializada de la Ertzaintza,
Los perros de la Unidad Canina participan en múltiples dispositivos policiales:
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labores preventivas en espacios públicos
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Operativos en prisiones
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Búsqueda de personas
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detección de drogas y explosivos
Además, según señalan desde SIPE, en los últimos tiempos han asumido una carga de trabajo especialmente intensa infraestructuras de transporte en Euskadi, donde su actividad se habría triplicado.
Una red veterinaria para toda Euskadi
Ante esta situación, el sindicato reclama al Gobierno Vasco una solución estructural y urgente.
Entre las medidas que propone SIPE destacan:
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Crear una red de clínicas veterinarias concertadas en los tres territorios históricos: Bizkaia, Gipuzkoa y Álava.
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Garantizar atención primaria y de urgencia inmediata para los perros de servicio.
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Implantar un sistema de pago directo de las atenciones veterinarias a los perros.
El objetivo, insisten, es evitar que los agentes tengan que seguir actuando como "prestamistas involuntarios del Gobierno Vasco para salvar la vida de sus compañeros de cuatro patas".
Porque, recuerdan desde el sindicato, los perros de la Ertzaintza no son solo animales de trabajo: son miembros plenamente integrados en las unidades policiales y piezas clave en numerosas operaciones de seguridad.