El móvil se ha convertido en un dispositivo que nunca descansa. Lo utilizamos para trabajar, consultar información, realizar pagos, comunicarnos y acceder a todo tipo de servicios y aplicaciones, por lo que es habitual mantenerlo encendido de forma ininterrumpida.
Sin embargo, apagar el teléfono de vez en cuando tiene una utilidad que va más allá de ahorrar batería: también puede contribuir a mejorar su seguridad.
Un especialista en ciberseguridad recomienda reiniciar el móvil al menos una vez por semana como medida preventiva frente a determinados tipos de ataques informáticos.
No se trata de un método para detectar un teléfono hackeado ni de una fórmula capaz de eliminar cualquier virus, pero sí puede servir para interrumpir algunas amenazas que permanecen activas mientras el dispositivo está funcionando.
"No apagamos nunca el teléfono. Yo lo hago una vez a la semana, mínimo", señala.
¿Qué ocurre al reiniciar un teléfono?
Una de las razones por las que reiniciar el móvil puede resultar útil está relacionada con la memoria y los procesos que se encuentran ejecutándose en segundo plano.
Determinados ataques pueden depender de código malicioso que permanece activo durante el funcionamiento del dispositivo.
Al apagar completamente el teléfono, esos procesos dejan de ejecutarse. Cuando vuelve a encenderse, algunos ataques que dependían exclusivamente de permanecer en memoria pueden quedar interrumpidos.
Esto no significa, sin embargo, que reiniciar el móvil elimine un hackeo. Si un programa malicioso ha conseguido instalarse de manera persistente en el sistema, podría volver a ejecutarse después del reinicio. Por tanto, apagar y encender el teléfono debe considerarse una medida complementaria, no una solución definitiva.
En entrevistador incluso bromea pidiéndole a Pedro Sánchez que apague el teléfono, y el experto lo tiene claro: "Ya lo hará. Seguro que tiene sus protocolos".
Estudiante sentado suelo usando teléfono móvil
¿Cómo saber si un móvil ha sido hackeado?
Comprobar si un teléfono ha sido comprometido requiere procedimientos mucho más exhaustivos.
Por este motivo, un reinicio tampoco permite confirmar que un móvil sea seguro. Ante señales sospechosas —como comportamientos anómalos, aplicaciones desconocidas o accesos no autorizados a cuentas— conviene realizar comprobaciones adicionales y, si es necesario, recurrir a un profesional.
Reiniciar, actualizar y proteger las cuentas
La seguridad del teléfono depende de un conjunto de medidas. Mantener actualizado el sistema operativo, descargar aplicaciones de fuentes oficiales, utilizar contraseñas diferentes y activar la autenticación en dos pasos son algunas de las recomendaciones habituales.
En ese contexto, reiniciar el móvil una vez a la semana es un hábito sencillo que puede ayudar a cortar determinados procesos maliciosos temporales. No evita todos los hackeos, pero incorporar este gesto a la rutina de seguridad digital puede aportar una capa adicional de protección.