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En Asturias, justo a las puertas del Parque Nacional de los Picos de Europa, se encuentra Arenas de Cabrales. Esta localidad no solo es el centro neurálgico y comercial del concejo de Cabrales, sino también un destino ideal para el verano gracias a su clima más fresco, su entorno lleno de montañas y su identidad rural. El pueblo, atravesado por las aguas del río Casaño, combina la arquitectura asturiana de piedra y madera con casas de los siglos XVII y XVIII, como el Palacio de Mestas y Cossío.
Su fama mundial se debe, sin duda, al queso de Cabrales, una joya gastronómica con Denominación de Origen Protegida. Este queso azul, de sabor intenso y ligeramente picante, madura de forma natural en el interior de las cuevas de los Picos de Europa, donde la humedad y las corrientes de aire frío favorecen el desarrollo de los hongos que le dan sus características vetas verdes y azules. Para conocer todo sobre este proceso, en el mismo pueblo se puede visitar la Cueva Exposición del Queso de Cabrales, un museo dentro de una cueva real donde se detalla la vida de los pastores y la elaboración artesanal de este producto.
La ruta por la Calzada Romana de Caoro
Para los amantes del senderismo, Arenas de Cabrales es el punto de partida de la Calzada Romana de Caoro, un recorrido lineal que destaca por su historia y sus vistas brutales. Esta ruta tiene una longitud aproximada de 10 kilómetros (ida y vuelta), un desnivel de unos 550 metros y se completa en unas 6 horas a ritmo tranquilo.
La caminata comienza en el barrio alto de Arenas, donde se toma el sendero empedrado que asciende por la ladera de la montaña. El camino aprovecha los restos de una antigua vía romana tallada en la roca caliza que los pastores han utilizado durante siglos para subir al ganado a los pastos de altura. Al coronar la subida, se llega a las praderías de la Majada de Caoro, un paraje salpicado de cabañas de piedra tradicionales donde se puede tener una panorámica espectacular del Macizo Central de los Picos de Europa. La bajada se realiza por el mismo camino de piedra, prestando atención al calzado para no resbalar en las zonas más inclinadas.
Qué ver en los alrededores del concejo
La ubicación de Arenas es estratégica para explorar los rincones más icónicos de la alta montaña asturiana. Apenas a diez minutos en coche se llega a Poo de Cabrales, un pequeño pueblo que cuenta con uno de los miradores más accesibles y fotografiados del imponente Picu Urriellu.
Ruta del Cares
Siguiendo la carretera hacia el interior del desfiladero, se alcanza Poncebos, el punto de inicio de la mundialmente famosa Ruta del Cares y el lugar donde se toma el funicular subterráneo que sube hasta Bulnes, una aldea remota y sin carreteras que conserva toda la esencia de los antiguos pueblos de pastores. Hacia el este, también a poca distancia, se puede visitar Asiego, una aldea volcada en la ganadería y la producción artesanal de sidra y queso.