El tiempo transcurre, pero no entierra el pasado. El Campeonato del Mundo de Fórmula 1 de 2007 sigue muy presente. Aquel año, Fernando Alonso y Lewis Hamilton llegaron a compartir con el monoplaza de McLaren, como compañeros de equipo, pero acabaron separados por una rivalidad que fue mucho más allá de la pista. Ahora, casi veinte años después, Mark Slade, el ingeniero de carrera del piloto asturiano durante aquel curso, ha aportado un nuevo capítulo a aquella historia que jamás queda obsoleta.
Slade ha contado en una entrevista con Peter Windsor que Alonso llegó a pedir al equipo que Hamilton dejara de tener acceso a los datos de su monoplaza. La razón, según su versión, era que el entonces bicampeón del mundo entendía que su compañero estaba obteniendo una ventaja importante al poder estudiar la telemetría de los dos coches de McLaren. “Esto nos recuerda la situación en la que la relación entre Fernando y Lewis estaba en su peor momento en 2007. De hecho, Fernando solicitó, o exigió, que no se permitiera a Lewis acceder a sus datos”, explica Slade en el pódcast de Windsor.
La petición, según el antiguo ingeniero de McLaren, llegó aproximadamente a mitad de temporada, alrededor del Gran Premio de Gran Bretaña de 2007. Alonso habría planteado que renunciaría a la información generada por Hamilton. La idea era que ambos trabajasen únicamente con sus propios datos. “Fue más o menos a mediados de año, por la época de Silverstone. Su argumento era que a él no le habría importado en absoluto no tener acceso a los datos de Lewis. Estaba bastante convencido de que el hecho de que Lewis tuviera acceso a los datos de ambos coches le daba toda la ventaja. Obviamente, no se le autorizó”, recuerda Slade.
"Alonso debió utilizar información"
McLaren rechazó la propuesta. Y la explicación que ofrece ahora Slade es llamativa. “Fernando también tenía acceso a toda la información; lo que debería haber hecho, en mi opinión, es utilizar esa información de forma más eficaz para mejorar su propio rendimiento, porque, como ingeniero, cuanta más información tienes, mejor juzgas y más rápido va el equipo. No se trata sólo de vencer a tu compañero de equipo, sino de intentar vencer también a todos los demás coches”, confiesa, compartiendo la visión del que entonces era su equipo, que no era que compartir los datos por un beneficio común.
“El motivo principal por el que McLaren se negó a ello fue que necesitábamos que ambos coches fueran lo más rápidos posible y, si limitamos lo que podemos hacer en ambos lados del garaje, también estamos limitando nuestro rendimiento general”, comenta Slade.
"Se le estaba tratando de forma injusta"
Slade interpreta ahora aquella petición como una consecuencia más de un clima que, a su juicio, había dejado de ser sostenible para Alonso, que había recalado en McLaren como campeón del mundo de 2005 y 2006 y encontraba la oposición en un debutante. “Su exigencia al respecto era consecuencia de que también se le estaba tratando de forma injusta en muchos otros aspectos, así que era sólo uno de los muchos factores y era su forma, quizá un poco torpe, de intentar corregir lo que él consideraba una situación injusta”, sostiene. Y añade: “Supongo que, al final, también habría insistido en que hubiera barreras de comunicación entre los ingenieros de carrera. Eso sólo abría una auténtica caja de Pandora y, al final, la propuesta fue rechazada. Creo que se lo tomaba muy en serio, estaba muy, muy descontento por no haber conseguido lo que quería, pero eso ponía de manifiesto lo insatisfactoria que se había vuelto toda la situación”.
Kimi Raikkonen se proclamó campeón mundial beneficiado por la gestión de McLaren con Alonso y Hamilton.
La tensión terminaría explotando públicamente en Hungría. En la clasificación del gran premio, Hamilton desobedeció una instrucción del equipo durante la última parte de la sesión y Alonso respondió reteniendo a su compañero en boxes durante unos instantes antes de completar su vuelta. El asturiano recibió una penalización de cinco puestos en la parrilla.
Raikkonen saca partido
El desenlace ya se conoce. Alonso y Hamilton terminaron empatados a 109 puntos –con cuatro victorias y doce podios para cada uno–, a solo uno de Kimi Raikkonen, que aprovechó la guerra interna de McLaren para conquistar el campeonato con Ferrari, el último que ha logrado la marca italiana. Alonso abandonó Woking al terminar el año y Hamilton se convirtió en campeón del mundo en 2008.