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Jannik Sinner está siendo el dominador claro del circuito ATP. El italiano arrasa en cada torneo que disputa, y está creando una auténtica hegemonía en el tenis. Todo ello, beneficiado por no contar con un gran rival en pista actualmente. Sin embargo, todo esto puede cambiar de un momento a otro porque el regreso de Carlos Alcaraz podría estar muy cerca. El murciano figura en la lista de inscritos del próximo torneo de Cincinnati y podría volver tras varios meses en el dique seco.
La inclusión preliminar del tenista español representa una señal sumamente positiva, aunque el entorno del jugador mantiene una prudencia absoluta, recordando que esta inscripción no confirma de manera definitiva su participación en el torneo de Ohio. Para encontrar el último partido oficial de Alcaraz hay que remontarse al pasado abril, fecha en la que se vio obligado a retirarse del Torneo Conde de Godó en Barcelona tras disputar únicamente la primera ronda. Todo se debía a una persistente y delicada dolencia en su muñeca derecha.
Si todo evoluciona según la hoja de ruta prevista, cuando el Masters 1000 estadounidense dé el pistoletazo de salida se habrán cumplido más de 120 días sin ver al murciano en un partido oficial.
Esta afección articular truncó por completo sus aspiraciones en el tramo más denso del calendario. Le impidió competir en torneos de máxima exigencia durante la gira europea de tierra batida, forzando su ausencia en los Masters 1000 de Madrid y Roma, y frustrando su participación en el Grand Slam parisino de Roland Garros.
La transición hacia la temporada de hierba tampoco trajo consigo el alta médica definitiva, dejándolo fuera de Wimbledon. Recientemente, también estuvo inscrito para disputar el Masters 1000 de Canadá a principios de agosto, pero la hoja de ruta médica aconsejó causar baja para no interrumpir y asegurar la fase final de su rehabilitación.
Si la muñeca sigue respondiendo bien y los médicos dan luz verde definitiva, el examen de Cincinnati no será precisamente uno fácil. De confirmarse su vuelta a la pista dura norteamericana, el murciano tendrá la difícil misión de revalidar el título que conquistó allí el año pasado. Cabe recordar que, en aquella ocasión, el de El Palmar logró tumbar a Jannik Sinner en una final espectacular, considerada como uno de los grandes partidos de la temporada.
El ojo puesto en el ranking ATP
Como no podía ser de otra manera, la prolongada inactividad de más de cuatro meses ha tenido consecuencias directas en la clasificación de la ATP. El triunfo del transalpino en la reciente final de Wimbledon frente a Alexander Zverev ha consolidado al italiano de manera holgada en el número uno del mundo. Con esta victoria, Sinner ha logrado revalidar el título conquistado en el All England Club el año pasado, manteniendo intacto su casillero con 13.450 puntos.
El actual rey del tenis atraviesa un momento dulce, acumulando ya 80 semanas no consecutivas en el trono de la ATP, con una racha activa de 14 semanas seguidas. Esta cifra le permite igualar a la leyenda australiana Lleyton Hewitt como el décimo tenista que más tiempo ha ostentado el liderato, teniendo ahora como próximo objetivo histórico las 101 semanas del estadounidense Andre Agassi.
Sinner y Alcaraz se abrazan en las pasadas ATP Finals de Turín.
El cambio más sustancial en la zona noble del ranking lo ha protagonizado Alexander Zverev. Gracias a su formidable rendimiento y su condición de finalista en la capital británica, el jugador alemán ha sumado 1.290 puntos, escalando hasta la segunda posición con un total de 8.480 puntos. Este movimiento ha relegado a 'Carlitos' a la tercera plaza. Al no poder comparecer en Wimbledon, el español perdió de golpe 1.300 puntos, quedándose con un total de 8.160. Actualmente, se encuentra a 5.290 puntos de Sinner y mantiene una desventaja de 320 puntos respecto al teutón.
Las matemáticas dicen que el italiano tiene casi blindado el número uno hasta prácticamente el final de la temporada. Zverev se encuentra a una distancia considerable de 4.970 puntos del liderato, pero el verdadero desafío es para el español.
El murciano afronta una gira norteamericana donde tiene que defender una gran cantidad de puntos: 1.000 en el Masters de Cincinnati y 2.000 correspondientes a su victoria en el US Open, eventos en los que, debido a su estado físico, su participación al máximo rendimiento aún no está garantizada. En contraste, la presión de defender resultados es mucho menor para sus rivales directos. Sinner solo tiene que proteger 650 puntos en Ohio y 1.300 en Nueva York, mientras que Zverev defiende apenas 440 y 100 puntos respectivamente, a los que debe sumar 400 del torneo de Canadá, certamen en el que no participaron ni Sinner ni Alcaraz en el ciclo anterior.
Si echamos un vistazo a la Carrera hacia Turín, la cita que agrupará a los ocho mejores tenistas del año, el control absoluto recae sobre el transalpino y el germano, quienes ya tienen su presencia garantizada matemáticamente. Pese a llevar meses lejos de la competición, el brillante arranque de curso le basta al tenista de El Palmar para amarrar un valioso tercer lugar.
Una vuelta con garantías
Pero más allá de los torneos y la clasificación, la prioridad absoluta para el equipo de Carlos Alcaraz sigue siendo la salud. Las prisas no son buenas consejeras y nadie en su entorno más cercano quiere precipitar un regreso que pueda derivar en una recaída. Afortunadamente, las noticias que llegan desde sus recientes sesiones de entrenamiento invitan al optimismo.
Durante los últimos días, se ha podido ver al propio jugador empuñando la raqueta y golpeando la pelota con su mano derecha con aparente normalidad. Es una señal evidente de que la recuperación avanza por el buen camino, aunque la última palabra la tendrán las pruebas médicas definitivas antes de coger el vuelo hacia Estados Unidos.
Si finalmente se produce este esperado retorno en Ohio, el torneo servirá como el banco de pruebas perfecto para el verdadero objetivo marcado en rojo en su calendario: el US Open. El último Grand Slam del año asoma en el horizonte como el escenario ideal para que el murciano recupere su mejor versión competitiva de cara a defender su corona.
Y si todo va bien, y consigue llegar en plenitud física al final de la temporada, asoman dos trofeos que todavía no tiene en su palmarés: las ATP Finals y la Copa Davis. No obstante, uno de los grandes estimulantes para su vuelta es devolver algo de competitividad a un circuito que está siendo dominado por un único jugador.