Actualizado hace 10 minutos
En la comarca de Trasmiera, el municipio de Bareyo junta los pueblos de Bareyo, Güemes y Ajo. Es un lugar tranquilo que siempre ha vivido del campo, del ganado y del mar. Paseando por sus calles nos encontraremos casonas de piedra como la de Cubillas (del siglo XVI) o la Casona de Pedro de Camino, además del antiguo convento de San Ildefonso (1587), que todavía conserva su portada de piedra.
En el propio pueblo cántabro de Bareyo se levanta la iglesia de Santa María, construida a finales del siglo XII y considerada uno de los monumentos más importantes de la costa de Cantabria. Está en pleno Camino de Santiago del Norte, se mantiene desde la época medieval y su interior guarda una pila bautismal muy curiosa sostenida por dos leones de piedra que agarran un brazo humano entre las mandíbulas.
Bareyo y su costa.
A pocos minutos en coche, el paisaje cambia por completo al llegar al cabo de Ajo, la punta más al norte de toda Cantabria. Allí, sobre un balcón de acantilados, destaca el faro de Ajo. Se inauguró en 1930 y en 2020 el artista Okuda San Miguel lo pintó con más de 72 colores y formas geométricas, convirtiéndolo en un punto muy visitado y muy destacable para el visitante.
Opciones de ruta
Para recorrer este tramo de costa hay dos opciones sencillas según las ganas de andar que tenga cada uno. En primer lugar la ruta de los acantilados y La Ojerada es un paseo cómodo que va bordeando la costa desde las inmediaciones del Faro de Ajo. El camino pasa por La Ojerada, un rincón muy rocoso que nos sirve para ver como el oleaje ha ido excavando cuevas y formas de piedra durante miles de años.
Otra opción es dar un paseo por la ría de Ajo, Una opción de ruta llana que sigue el curso del río Campiazo, un lugar, además, perfecto si te gusta ver aves en estado de libertad. El camino nos lleva por zonas de encinas y prados hasta llegar a las playas de Cuberris y Antuerta, dos joyas resguardadas entre rocas.
Qué ver en los alrededores
Acercarse a Bareyo nos sitúa en el corazón de la comarca de Trasmiera, un lugar perfecto para hacer pequeñas excursiones y descubrir algunos de los rincones más espectaculares de la costa cántabra.