Gipuzkoa

“El problema no está en las personas con autismo, sino en que la sociedad aún tiene que aprender a comprenderlas”

Gari Sarasua presenta ‘Iruki Beltza’, una novela que aborda el Holocausto y el trastorno del espectro autista desde la ficción y la experiencia personal
El joven atxabaltarra de 19 años se estrena en la literatura con 'Iruki Beltza'. / Anabel Dominguez.

Con 19 años, el atxabaltarra Gari Sarasua Arana ha debutado en la literatura con 'Iruki Beltza', un libro que une ficción, memoria histórica y divulgación. El joven autor, que tiene trastorno del espectro autista (TEA), sitúa en el centro de la obra a una niña que se enfrenta al rechazo por su condición y conecta su historia con el pasado del Holocausto y la persecución nazi de las personas con discapacidad. A través de sus personajes y de sus propias vivencias, Sarasua transmite un mensaje de esperanza: el autismo no es una enfermedad ni un límite, y un diagnóstico no debe definir el futuro ni las oportunidades de una persona.

¿Cómo nació la idea de escribir ‘Iruki Beltza’?

–Empecé a escribirlo en enero de 2023. Llevaba tiempo dándole vueltas a varias ideas, pero había un tema que me impactaba especialmente: el Holocausto. Desde pequeño vi películas como 'El niño con el pijama de rayas', que me marcaron mucho. Sentía la necesidad de expresar todo aquello que llevaba dentro y, además, tenía amigos que hacían cortometrajes y otros proyectos creativos. Pensé que yo también quería aportar algo y decidí hacerlo escribiendo.

El Holocausto y el autismo son dos ejes fundamentales de la novela. ¿Qué te llevó a unir ambas realidades en una misma historia?

–Quería dar visibilidad a una parte del Holocausto mucho menos conocida por el público general. Todos conocemos la persecución contra el pueblo judío, pero muy poca gente sabe que antes de ese genocidio los nazis ya habían comenzado a exterminar a personas con diversidad funcional a través de la Aktion T4. Quería contar esa realidad y, al mismo tiempo, demostrar que las personas con autismo o con síndrome de Down pueden alcanzar cualquier meta. El mensaje principal del libro es la esperanza.

El libro mezcla ficción e historia.

–Los personajes principales son inventados, aunque aparecen figuras históricas reales, como Hans Asperger o Josef Mengele. No pretendía escribir un ensayo, sino una novela que permitiera comprender cómo era aquella época. Los hechos concretos pueden ser ficticios, pero reflejan una realidad histórica que existió.

La protagonista actual es Irati, una niña con TEA que sufre rechazo en el colegio.

–Ella representa muchos de los obstáculos que todavía existen. Cree que su diagnóstico marcará toda su vida y que nunca podrá avanzar. A través de un proyecto escolar sobre la Segunda Guerra Mundial conoce a Fernando, un superviviente de Auschwitz, el interno número 714, que le ayuda a comprender que incluso en las circunstancias más difíciles siempre existe la posibilidad de salir adelante. Ese paralelismo entre los dos tiempos es el corazón de la historia.

Los personajes principales de la novela son ficticios, aunque también aparecen figuras reales, como Hans Asperger y Josef Mengele

Darle vueltas a las cosas

Las novela nace también de una experiencia personal. ¿Cuánto de ti hay en sus páginas?

–Mucho. Sobre todo en Fernando. No porque haya vivido algo parecido a él, sino porque refleja mi manera de afrontar las dificultades. Yo, afortunadamente, siempre he recibido un trato muy humano por parte de profesores, compañeros y de la sociedad. Mis mayores dificultades han estado dentro de mí: gestionar las preocupaciones, tomar decisiones o darle demasiadas vueltas a las cosas. Esa parte sí está reflejada en la novela.

Gari no descarta escribir un segunda parte del libro centrada en la sociedad actual y en las realidades a las que se enfrentan las personas con TEA. Anabel Dominguez.

Aprovechas, además, este trabajo para explicar qué es realmente el autismo.

–Sí, pero siempre desde mi experiencia. Me gusta dejar claro que no existe una única forma de ser autista. Cada persona es diferente. Hay quien tiene sensibilidad al ruido, quien necesita más apoyos para comunicarse o quien vive otras realidades distintas a la mía. Yo cuento mi caso, no hablo en nombre de todas las personas con TEA.

Uno de los mensajes en los que haces hincapié es que el autismo no es una enfermedad.

–Exactamente. Cuando me diagnosticaron con siete años yo mismo pensé que estaba enfermo. Con el tiempo comprendí que no era así, que simplemente era una característica más de mi forma de ser. Creo que todavía hace falta mucha divulgación para acabar con los prejuicios.

He querido rescatar una parte olvidada de la historia, ayudar a comprender mejor el autismo y transmitir un mensaje de esperanza

¿La sociedad ha avanzado en ese sentido?

–Sí, aunque todavía queda mucho por hacer. Creo que el problema no está en las personas con autismo, sino en que la sociedad aún tiene que aprender a comprender y aceptar las distintas formas de ser. No necesitamos una sociedad completamente diferente, sino una más abierta e inclusiva, capaz de acompañar, adaptarse a las necesidades de cada persona y hacer excepciones cuando sea necesario. A veces, las injusticias pueden llevarnos a pensar que hay que cambiarlo todo desde cero, pero yo no lo veo así. La sociedad no debe destruirse, sino evolucionar: aprender a convivir con la diversidad y entender que no todas las personas encajan en un mismo molde.

También impartes charlas.

–Me gusta compartir mi experiencia porque creo que conocer la realidad de las personas con TEA ayuda a romper muchos estereotipos. Cuando la gente pregunta con interés, ya estamos avanzando.

Un segunda parte

Volvamos al tema que encabeza la entrevista. ¿Qué te gustaría que encontraran las lectoras y los lectores al leer el libro?

–Tres cosas. La primera, conocer una parte olvidada de la historia. La segunda, entender un poco mejor qué es el autismo. Y la tercera, que se queden con un mensaje de esperanza. Un diagnóstico nunca debe entenderse como el final de nada.

¿Tendrá continuidad este debut literario?

–Me gustaría que sí. Estoy dándole vueltas a una segunda parte. En esta primera novela me he centrado sobre todo en la época nazi, pero ahora me interesa profundizar más en la sociedad actual y en las distintas realidades que viven las personas con trastorno del espectro autista. Es un proyecto que me ilusiona mucho y que espero poder desarrollar.

Después de tantos meses escribiendo, ¿con qué sensación te quedas?

–Ha sido una experiencia muy bonita. Escribir ha requerido esfuerzo, pero, sobre todo, lo he disfrutado muchísimo. Ahora solo espero que las lectoras y los lectores se acerquen al libro sin prisas y que cada uno encuentre en sus páginas algo que le invite a reflexionar.

Para concluir, ¿dónde se puede conseguir un ejemplar?

–Quien quiera hacerse con un ejemplar puede ponerse en contacto conmigo a través del correo electrónico que figura en el libro (sarasuagari@gmail.com). Además, también puede adquirirse a través de las asociaciones Debatea y Gautena, dos entidades con las que colaboro estrechamente y que han respaldado este proyecto desde sus inicios.

11/07/2026