Sobre el papel, el PNV mantiene la intención de acordar el blindaje del euskera como requisito en el acceso al empleo público con todos los que estén dispuestos, y en ese inventario de posibles aliados incluye a su socio de Gobierno, el PSE. Pero, en realidad, ahora mismo esta posibilidad es una quimera. El socialista Eneko Andueza ha cerrado la puerta a cal y canto, e incluso parece que hay cierto retroceso en el discurso del PSE. Las críticas hacia el PNV han llegado con especial crudeza desde dentro del propio Ejecutivo de coalición, por boca del vicelehendakari socialista Mikel Torres. Él acusó a los jeltzales de actuar “a rebufo” de EH Bildu, y negó que exista siquiera un problema de inseguridad jurídica: justificó los recursos que están presentando los trabajadores contra los perfiles lingüísticos en los tribunales, y vaticinó que habrá más porque se están cometiendo “abusos” desde las administraciones. En este contexto y en una prueba de lo alejadas que están las posiciones, este domingo el presidente del EBB del PNV, Aitor Esteban, se ha mostrado “dolido” con los socialistas porque lo acusen de imitar a la izquierda abertzale cuando, muy al contrario, Sabin Etxea se ha pasado un año intentando convencer a sus socios de la bondad de esta reforma, una necesidad que nunca tuvo clara Eneko Andueza. Por ello, Esteban ha optado por defenderse de las críticas del PSE y aportar su propio diagnóstico de la situación: el “inmovilismo” del PSE.
En respuesta a las preguntas de los medios de comunicación en el 89º aniversario del bombardeo de Gernika, Esteban no renunció a negociar “con todos” a través de la enmienda que va a presentar el PNV a su propia iniciativa de reforma de la Ley de Empleo Público. El plazo para registrarla acaba el jueves. Ahora bien, la discrepancia es total con el PSE, y Esteban también evitó generar expectativas con EH Bildu.
Lo que más preocupa ahora mismo, más allá de esta reforma de incierto futuro, es que el PSE puede haber contribuido a la polarización en este debate, entre quienes están a favor de los requisitos de euskera y los que están en contra. El PSE nunca terminó de ver que existan razones de peso para emprender esta reforma, y no compartía la propuesta del PNV para dar autonomía a cada ayuntamiento e institución, pero las posiciones están ahora más enconadas que hace unos días porque los socialistas han alimentado una retórica que contrapone los derechos de los trabajadores que presentan los recursos frente a los derechos lingüísticos. Nadie hace la lectura de que la salida del sindicato CCOO de Korrika y el posterior desmarque del PSE en solidaridad con esta central haya podido influir en la negociación, aunque los hechos coinciden en el tiempo.
¿Y qué dice Aitor Esteban? Que la reforma está pensada para dar seguridad “a todos”, a los que quieren hablar euskera y a los que se presentan a las OPE sin saber si van a ser anuladas. “Hemos buscado siempre lograr la seguridad jurídica que se había puesto en cuestión con las sentencias que ha habido, pero seguridad jurídica no solo para los vascoparlantes, sino para todos los que vayan a presentarse a una OPE, para que sepan cuáles son las reglas y que va a transcurrir con normalidad hasta el final. Me llama la atencion que el PSE diga que vamos a rebufo de Bildu, y me duele, sabiendo como saben de primera mano el esfuerzo que ha habido, técnico, de profundidad, para lograr un consenso sobre este tema. Me sorprende que lo digan y no es justo. Si nos acusan de eso, yo los acusaría del absoluto inmovilismo en el que han caído, como si no hubiera un problema de seguridad jurídica”, lamentó.
A su juicio, con esta actitud fomentan los discursos de unos en contra de otros con el euskera, como si la lengua vasca fuera algo “peligroso”. Por otro lado, quiso desmentir las interpretaciones de algunos medios de comunicación y aclarar que la enmienda que va a registrar el PNV no está concebida para “lograr un acuerdo con EH Bildu”, sino que está “abierta a todos, para lograr acuerdos con todos”. Es más, como ya hizo el PNV en su nota del viernes, Esteban volvió a constatar que las posiciones con EH Bildu están “muy alejadas” porque su propuesta tiene todas las papeletas para ser bloqueada en el Tribunal Constitucional. EH Bildu propone partir de la exigencia generalizada de euskera, y fijar después unos índices de progresividad para aplazar el ritmo de implantación en los casos en que sea necesario.
Otxandiano reivindica su ronda sindical, que incluye a CCOO
Por su parte, el portavoz de EH Bildu, Pello Otxandiano, insistió en que “es factible alcanzar un amplio consenso y un gran acuerdo para la reforma de la Ley de Empleo Público” y hacerlo “de forma inclusiva” entre el PNV, la izquierda abertzale, PSE y Sumar. Volvió a poner en valor sus próximas reuniones con todos los sindicatos, incluida la central CCOO. Este sindicato no comparte esta reforma y protagonizó una polémica a cuenta de su salida de la última edición de Korrika por las informaciones que lo situaban detrás de unas maniobras organizadas contra los perfiles lingüísticos.
Otxandiano asegura que el acuerdo es posible y alienta una negociación que sirve a EH Bildu para suavizar el aislamiento político en el que ha entrado por su rechazo a otros acuerdos (mesa de salud, Presupuestos de Pradales, vivienda y fiscalidad). En unas declaraciones en el homenaje a las víctimas del bombardeo de Gernika, insistió en que “en ningún momento los expertos jurídicos que han pasado por el Parlamento han dicho que la propuesta de EH Bildu genere inseguridad jurídica; al contrario”.
El secretario general del PSE, Eneko Andueza, con Eider Gardiazabal, de la fundación Rubial, en la ofrenda floral por el bombardeo de Gernika
Andueza defiende en Gernika un acuerdo que ponga fin a los bombardeos
El secretario general del PSE también se acercó a Gernika, en su caso por la tarde, para participar en la ofrenda floral y los actos en el cementerio de Zallo. Los medios de comunicación pudieron inmortalizar la imagen de su saludo al presidente de la Ejecutiva del PNV en Bizkaia, Iñigo Ansola, ambos sonrientes y de forma distendida pese a estas discrepancias. No hubo declaraciones de Andueza sobre la negociación del euskera en las OPE. Sí envió un mensaje relacionado con las guerras, un punto en el que comparte unos mínimos con el PNV. Andueza aseguró que este es “un día para reivindicar el No a la guerra” y que el PSE rechaza tanto la barbarie que supuso el bombardeo de Gernika como “la guerra desatada en Oriente Medio, con el ataque a Irán, y con la situación provocada en esta zona por la intolerancia y el fanatismo”. Exigió un “acuerdo que ponga fin a los bombardeos”. Aitor Esteban venía de defender por la mañana el derecho internacional frente a la ley del más fuerte y las guerras. Desde EH Bildu, que viene agitando su discurso anti OTAN desde que estallaron los últimos conflictos bélicos, Pello Otxandiano fue más allá para defender que la izquierda abertzale “siempre ha estado en contra de la guerra, la escalada armamentística y la industria militar”.