Política

El PNV pide organizar y gestionar la migración para frenar a los ultras

Los jeltzales se apoyan en el acuerdo parlamentario de PNV, PSE y EH Bildu que apostó por una migración "ordenada, regular y segura", y denuncian en cambio la "desastrosa" respuesta en Ceuta
El portavoz del PNV en el Parlamento, Joseba Díez Antxustegi, a la derecha, con el lehendakari Pradales y la consejera Melgosa, en la campaña de las autonómicas de 2024. / PNV

Pedro Sánchez protagonizó un momento extraño cuando dio la réplica a la portavoz del PNV en el Congreso el pasado jueves, en el pleno por la crisis de Ceuta. La entrada masiva de entre 70.000 y 100.000 personas procedentes de Marruecos ha metido en un atolladero al presidente español, y Sánchez no ha conseguido ofrecer una versión sólida ni creíble para ninguno de sus socios. En ese contexto, optó por reducir el debate a términos maniqueos, y preguntó a Maribel Vaquero si la solución era "utilizar la fuerza" contra los jóvenes que cruzaron la frontera, cosa que él no estaba dispuesto a hacer. Vaquero, contrariada, desmentía que el PNV hubiera hecho semejante propuesta, y el propio Sánchez se lo reconoció. Pero ese intercambio fugaz de palabras y gesticulaciones desde el escaño dejó un mensaje esclarecedor: Sánchez insistió en ese discurso polarizador y dijo que, en cualquier caso, el uso o no de la fuerza, el humanismo o la fuerza, era y será la "disyuntiva" cuando se aborde esta cuestión, o cuando se hagan referencias específicas al control fronterizo, como hizo Vaquero.

El PNV venía de criticar precisamente que el debate migratorio haya sido monopolizado durante años por los "dos extremos", sin término medio. Sabin Etxea, e incluso algunos sectores de la izquierda catalana, llevan unos meses criticando la ausencia de inventiva o de una reacción por parte de la izquierda española, como si pensara que abrir el melón para debatir propuestas de gestión y ordenar esta cuestión va a provocar que pierda su pureza ideológica. La ausencia de discurso por parte de los partidos tradicionales ha dejado el camino expedito durante años a la extrema derecha, que promete repatriaciones generalizadas mientras las redes sociales le dan combustible y proliferan en ellas todo tipo de bulos y vídeos sacados de contexto para relacionar cualquier problema de seguridad con los migrantes. El PNV reclamó soluciones reales de gestión en materia migratoria, ir más allá del discurso de la solidaridad, y combinar una política de acogida humanista con la necesidad de "ordenar" esta cuestión y actuar con previsión y planificación. La clave sería asumir este reto en condiciones de dignidad para los propios migrantes, y que, a su vez, la migración siga siendo asumible para las instituciones y siga siendo aceptada como hasta ahora por la propia ciudadanía vasca, porque la migración sigue siendo necesaria en una sociedad envejecida. Y este domingo, el PNV ha insistido en solicitar una política migratoria "ordenada, regular y segura", solucionar los problemas, o gestionarlos al menos con rigor, para evitar el crecimiento de la extrema derecha y la xenofobia en general.

El portavoz parlamentario del PNV, Joseba Díez Antxustegi, escogió a conciencia esos tres términos para referirse a la migración en su entrevista en Radio Euskadi. Aunque las declaraciones del PNV le han valido en más de una ocasión las críticas de la izquierda, los términos empleados por Díez Antxustegi son los tres que aparecen en el acuerdo de mínimos que firmó el Parlamento Vasco en marzo de 2025 con el respaldo del PNV, PSE y EH Bildu. El legislativo acordó entonces trabajar en el marco del Pacto Social Vasco por una migración “ordenada, segura y regular”, palabras que figuran a su vez en el pacto mundial suscrito por 160 estados en 2018. El lehendakari Pradales ha elevado el rango de esta reivindicación al incorporarla a su diálogo bilateral con el presidente Sánchez, y llegó a presentarle también una propuesta conjunta con el presidente de Canarias para una gestión planificada de la migración en el Estado. Al mismo tiempo, el PNV reclama competencias migratorias para la comunidad autónoma vasca.

La cuestión es que este debate se ha convertido en una bandera electoral, y las grandes formaciones del Estado lo ven como una palanca para movilizar al votante. Se alimenta la polarización y se apela a los sentimientos con grandes consignas: la izquierda se agarra en exclusiva a la solidaridad y a combatir la internacional ultra, y la extrema derecha ayudada por el PP alienta el discurso de la invasión y el reemplazo cultural. Algunas voces de las instituciones vascas reconocían en privado estos días que, en el caso de Ceuta, comienzan a repetirse patrones preocupantes que ya se apreciaron en los sucesos de Torre Pacheco, que desembocaron en cacerías contra los migrantes tras una sucesión de bulos y contenidos de odio en las redes sociales. Todo comenzó con una agresión a un anciano de 68 años, que fue brutal por el nivel de violencia que sufrió y por lo gratuita que fue la emboscada que le tendió un grupo de jóvenes. A partir de ahí, comenzaron a correr como la pólvora en las redes sociales vídeos de otras agresiones en otras localidades y en otros contextos, pero se hacían pasar por ese caso concreto, o por agresiones o detenciones de migrantes en Torre Pacheco. Y se organizaron batidas de grupos ultraderechistas de todo el Estado para perseguir a los migrantes de la localidad murciana, que fueron a su vez respondidas por concentraciones de jóvenes de origen magrebí.

En el caso de Ceuta, han circulado vídeos que fueron grabados en otros países como Libia, e imágenes de incierta procedencia que muestran a gendarmes marroquíes ayudando a entrar en Ceuta, unas imágenes que se benefician de la ausencia de una versión oficial sólida por parte del Estado español y de la duda generalizada que existe entre los partidos sobre la participación o la pasividad de las autoridades alauitas en lo ocurrido.

"Gestión desastrosa"

Díez Antxustegi opinó este domingo que lo ocurrido en Ceuta "no es normal". "Que 70.000 personas entren en una tarde en una ciudad y no haya una gestión, no haya un control de fronteras y no haya una organización no es normal. Es necesaria una política migratoria ordenada, regular y segura. Para que no crezcan los partidos radicales, xenófobos, populistas de extrema derecha, los partidos moderados centrados que defendemos los derechos humanos lo que tenemos que hacer es afrontar los problemas de frente, hablar claro y solucionarlos o, por lo menos, gestionarlos con rigor. La gestión que ha hecho el Gobierno español ha sido desastrosa", dijo, para recordar que esta valoración no solo la ha realizado el PNV, sino distintos partidos de la izquierda y la derecha.

La entrevista le dio pie a reaccionar a unas declaraciones del vicelehendakari socialista, Mikel Torres, quien considera que el PNV está elevando el tono en el Congreso de los Diputados. Torres forma parte del equipo liderado por el lehendakari Pradales, pero cree que el máximo responsable del Gobierno Vasco se equivoca cuando ve "noqueado" a Pedro Sánchez. Cree que comete un error y alimenta las expectativas de PP y Vox. Estas declaraciones, realizadas en una entrevista en El Correo, son similares a otros mensajes lanzados por los portavoces socialistas en momentos anteriores, ya que la consigna en estos casos es salir en defensa del líder del PSOE. Díez Antxustegi, por su parte, le quitó hierro y aseguró que el PNV ha sido "exigente" con el presidente español cuando "no ha estado de acuerdo" con algunas cuestiones y, en el caso de la migración, la gestión ha sido "desastrosa". "Ser muy críticos con la gestión en materia de migración y gestión de las fronteras no es subir el tono: es reivindicar que las cosas que van a acabar afectando a Euskadi se hagan bien", aclaró. El portavoz parlamentario y burukide del EBB dijo que Euskadi es un país solidario, pero también hay que actuar con humildad y no lanzarse a decir que reúne las condiciones para ayudar a toda la población mundial.

Dice que al PP y EH Bildu no les ha gustado "demasiado" la propuesta fiscal

Por otro lado, en puertas de que el lehendakari Pradales arranque su ronda de contactos con los partidos y los agentes sociales, Díez Antxustegi no se llama a engaño y admite que va a ser complicado alcanzar acuerdos con la oposición en un ciclo electoral, aunque asegura que por parte del Gobierno "no va a quedar". "Entiendo que para la oposición no es fácil apoyar a un gobierno decidido que lleva adelante leyes y medidas", dijo. PNV y PSE tienen mayoría absoluta en cualquier caso, y Díez Antxustegi recordó que el Ejecutivo tiene "la responsabilidad de gobernar este país, de legislar, y es lo que vamos a hacer". Al margen de lo que ocurra, consideró que ya es una victoria que en Euskadi no prime el insulto como ocurre en el Estado español.

El asunto más candente que tienen entre manos PNV y PSE es la reforma fiscal, que se tiene que aprobar en las Juntas Generales de Bizkaia, Gipuzkoa y Araba. Su acuerdo marco tiene la aprobación garantizada en Bizkaia por su mayoría absoluta, pero en Gipuzkoa y Araba necesitan un tercer socio. Aunque el PP ha sido crítico pero no ha cerrado la puerta, las sensaciones del PNV con respecto a este partido y EH Bildu no son positivas. "La primera noticia que hemos tenido es que ni al PP ni a EH Bildu les ha gustado demasiado la propuesta de revisión que hacemos. Creo que hay que sentarse a la mesa, hay que hablar y, desde luego, tenemos que centrarnos en los contenidos", aclaró.

En una entrevista en Diario Vasco, el burukide Markel Olano confió en que se pueda alcanzar un acuerdo con Podemos, porque ha sido el socio en Gipuzkoa en materia fiscal y presupuestaria durante el último año. Sin embargo, no se le escapa que no está garantizado. Las fuentes de Podemos que consultó Grupo Noticias tras presentarse el acuerdo PNV-PSE fueron muy críticas y se alejaron de los objetivos de esta reforma, enfocada a la atracción del talento y la ayuda a las empresas con una batería de deducciones. No obstante, también es cierto que se incluyen medidas de alivio en materia de cuidados, y una referencia a la actualización de un punto que se acordó con Podemos el año pasado: que las rentas de hasta 20.000 euros al año no tengan que pagar impuestos en la declaración de la renta.

Elecciones: la pugna en Gasteiz y el agur de Izagirre en Donostia

Mientras tanto, la proximidad de las elecciones municipales y forales de mayo se nota cada vez más en la política vasca, y continúa el goteo de candidatos o bien de despedidas de aquellos que se retiran de las instituciones. Después de que el PNV anunciara la salida de Beatriz Artolazabal del Ayuntamiento de Gasteiz para reemplazar como portavoz del Senado a Estefanía Beltrán de Heredia, los jeltzales siguen sin dar pistas sobre el futuro candidato o candidata a la capital alavesa a expensas de su proceso interno, pero se fijan el reto de propiciar "un cambio" en la Alcaldía. En estos momentos, en Gasteiz gobierna la socialista Maider Etxebarria en coalición con el PNV, y los jeltzales creen que la localidad no está en el punto en el que debería estar. Pero lo dicen, obviamente, sin echar por tierra la gestión de las propias carteras del PNV, y poniendo el foco en el tipo de liderazgo que ejerce la alcaldesa. "Gasteiz no está como debería estar, y la alcaldesa no está teniendo el liderazgo que la ciudad necesita", criticó Díez Antxustegi, para añadir que sí hay áreas, como la de espacio público o cultura, donde se trabaja "muy bien". Son concejalías jeltzales. "El PNV va a ser capaz de ofrecer a la ciudad un candidato con garantías", dijo el parlamentario. Como ocurre siempre con Gasteiz, una plaza especialmente voluble desde el punto de vista electoral, se perfila una intensa pugna también entre PNV y PSE, dos partidos que, al mismo tiempo, siguen siendo socios en las instituciones y tienen ante sí el reto de seguir gobernando mientras tanto sin sobresaltos ni mayores tensiones.

Por otro lado, Juan Karlos Izagirre ha anunciado que no repetirá como candidato de EH Bildu a la Alcaldía de Donostia. Izagirre desbancó al socialista Odón Elorza y fue alcalde durante cuatro años, entre 2011 y 2015, la legislatura donde la izquierda abertzale alcanzó las mayores cotas de poder institucional de su historia. Formó una dupla con Martín Garitano, quien también consiguió un ascenso sin precedentes a la Diputación de Gipuzkoa, aunque tanto uno como otro fueron objeto de un intenso marcaje y desgaste por la gestión en ámbitos como los residuos. En una entrevista en Gara, Izagirre anunció que regresa "feliz" a su trabajo como médico. No hay cambios en el cartel de EH Bildu para la Diputación foral, ya que la Mesa Política ha propuesto como candidata a Maddalen Iriarte con la intención de repetir la primera plaza que logró en las urnas en 2023, si bien los problemas de interlocución de la izquierda abertzale a la hora de construir mayorías políticas amplias y el cordón sanitario que le aplicó el PP condujeron a la jeltzale Eider Mendoza a la Diputación. Mendoza sí había alcanzado un acuerdo con los socialistas dentro del marco de colaboración que mantienen desde hace una década PNV y PSE en las principales instituciones.

06/09/2026