Gipuzkoa

El PNV pide dar voz a los arrasatearras sobre el uso de la iglesia de San Francisco

Propone un proceso participativo, porque la gestión del edificio debe ser “abierta, transparente y colectiva”
Exterior de la iglesia de San Francisco.
Exterior de la iglesia de San Francisco. / N.G.

Actualizado hace 2 minutos

Apenas unos meses después de que el Ayuntamiento de Arrasate oficializara la compra de la iglesia de San Francisco y de las dependencias anexas que sirvieron de residencia a la comunidad franciscana, el grupo municipal del PNV ha planteado que sean las y los arrasatearras quienes decidan el destino del edificio mediante un proceso participativo abierto y vinculante.

La operación de compraventa, materializada el pasado marzo, supuso un desembolso de 371.000 euros para las arcas locales. El inmueble, cerrado al culto desde 2019, pasó así a ser de titularidad pública con la intención del Gobierno municipal (EH Bildu-Elkarrekin Arrasate), tal y como señaló entonces, de integrarlo en la actividad diaria de Kulturate y consolidarlo como un equipamiento cultural abierto a la ciudadanía. Entre los usos planteados por el Ejecutivo local también figura la posibilidad de acoger funerales civiles.

Un espacio emblemático

En este contexto, la formación jeltzale considera que la compra representa “una noticia muy positiva” para Arrasate, que brinda la oportunidad de disponer de “un espacio emblemático”. Sin embargo, defiende que el siguiente paso debe ser poner en marcha un proceso participativo para acordar de manera colectiva qué usos tendrá el edificio.

“La iglesia de San Francisco está enclavada en una zona histórica y céntrica y, si ha sido adquirida para uso público, hay que dar a las y los arrasatearras el derecho a decidir su destino”, manifiesta a través de una nota el portavoz del PNV, Ander Garay, a la vez que aboga por que la ciudadanía “no solo participe, sino que sienta que su voz es clave en la definición del futuro de este lugar”. “La gestión de un inmueble con tanta historia debe ser transparente, abierta y colectiva, y este proceso participativo es la mejor manera de lograrlo”, sostiene Garay.

Tres fases con votación incluida

La propuesta presentada por la formación jeltzale contempla un proceso dividido en tres fases. En primer lugar, se organizarían visitas al templo para que las personas interesadas puedan conocer el espacio antes de presentar propuestas. Posteriormente, se abriría un plazo de dos semanas para recoger ideas sobre posibles usos de las instalaciones. En una segunda fase, las aportaciones serían analizadas por una mesa integrada por cinco personas elegidas al azar y personal técnico municipal. Este órgano evaluaría la viabilidad económica, la factibilidad de los proyectos y su grado de apertura al conjunto de la ciudadanía, entre otros criterios previamente establecidos.

Por último, las iniciativas que superen esta evaluación pasarían a una votación popular en la que podrían participar todas las personas empadronadas en la localidad mayores de 14 años. La propuesta más respaldada sería la que acabaría encontrando su lugar en la ya antigua iglesia franciscana.

El PNV insta al Gobierno municipal a promover este proceso “antes del verano”, con el fin de que las y los arrasatearras puedan determinar el futuro de un equipamiento que inicia ahora una nueva etapa como espacio público al servicio del municipio.

2026-05-20T20:21:06+02:00
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