Se acerca una nueva cita con las urnas en unas municipales y, por tanto, es hora de hacer balance, como el PNV de Zalla, que cifra en el “72,5%” los compromisos de Zalla Bai sin materializar, mientras que “únicamente un 7,2% habría sido cumplido íntegramente”. A juicio de los jeltzales, la cifra denota “un importante déficit de gestión”.
Entre los temas que han sacado a colación, se encuentran proyectos “estratégicos”. Así, “en el polideportivo se siguen sin ejecutar las obras comprometidas”, mientras que “tampoco se han producido avances en el nuevo instituto”. Dos actuaciones que afectan directamente a la calidad de los servicios públicos y a las oportunidades de futuro” de la localidad.
La lista abarca también “el transporte gratuito o a precios mínimos anunciado por Zalla Bai, que no se ha puesto en marcha; como tampoco se ha desarrollado el programa de alquiler social ni la construcción de vivienda protegida”. Del mismo modo, “siguen sin ser una realidad los espacios cubiertos al aire libre comprometidos o nuevos locales para asociaciones y personas mayores”.
“Estamos hablando de compromisos concretos, no de declaraciones de intenciones. El problema es que pasan los años y muchos de ellos continúan exactamente en el mismo punto”, cuando en su opinicón. Zalla necesita “proyectos, inversiones y capacidad para ejecutarlos, no programas que se queden en el papel”.
El PNV también pone el foco “en otras propuestas incluidas en el programa de Zalla Bai que tampoco han avanzado: la creación de nuevos aparcamientos, un mayor apoyo al comercio local, las subvenciones previstas para actuaciones de eficiencia energética, el plan de transparencia y gobierno abierto o una mayor colaboración comarcal”.
A todo ello se suma, según la formación jeltzale, “la falta de avances en compromisos vinculados a la puesta en valor de espacios como La Mella y Bolunburu, así como el estudio epidemiológico anunciado en relación con la afección de Glefaran”.
Para el PNV, este balance “no debe servir únicamente para hacer una lista de promesas incumplidas, sino también para abrir un debate sobre el modelo de gestión que necesita Zalla”. Y es que el municipio tiene por delante “retos importantes en materia de vivienda, educación, movilidad, equipamientos, actividad económica y servicios públicos que requieren planificación y capacidad de ejecución”.
"Asumir responsabilidades"
Zalla “ha perdido tiempo en esta legislatura” porque hay proyectos que “deberían estar avanzando y compromisos que siguen esperando”. Por eso, “no se trata de buscar excusas ni de mirar hacia otro lado; se trata de asumir responsabilidades y explicar a las vecinas y vecinos por qué tantas promesas continúan sin cumplirse”.
La formación jeltzale recuerda, además, que a lo largo de los últimos cuatro años su labor de oposición se ha caracterizado por “plantear alternativas y fiscalizar la gestión municipal”. De hecho, ya en el primer presupuesto del mandato, el PNV cuestionó unas cuentas que calificó de “continuistas” y criticó “la reducción o eliminación de determinadas actuaciones vinculadas al bienestar de la ciudadanía”.
A falta de unos meses para culminar la legislatura, “el balance ya permite sacar conclusiones: Zalla necesita recuperar el impulso y volver a poner encima de la mesa proyectos que respondan a las necesidades reales de la ciudadanía y seguiremos trabajando para que nuestro municipio avance y para que los compromisos con las y los zallarras se traduzcan en hechos”.