El PNV ha pedido este martes la dimisión del ministro de Transportes, Óscar Puente, para responder así ante la sociedad de la "crisis" provocada por el accidente de Urda (Toledo) y el anterior de Adamuz (Córdoba) y para "permitir la restauración de la confianza" en un servicio público como es la alta velocidad.
El diputado del PNV Mikel Legarda ha dicho a Puente, durante su comparecencia en la Diputación Permanente del Congreso para dar explicaciones sobre el accidente ferroviario ocurrido en Urda (Toledo) el pasado 28 de octubre, que "ahora le toca dimitir para hacerse cargo del estado de ánimo de la sociedad".
"Usted está ante un juicio de la confianza ciudadana, usted ha perdido el tren de la confianza y ya no tiene remedio", ha manifestado Legarda, que ha pedido al ministro -"sin asperezas", ha precisado- que "no se aferre ni a la que dice confianza del presidente del Gobierno (Pedro Sánchez) ni a su propio carácter y percepción de la responsabilidad".
Deterioro y percepción de inseguridad
En su opinión, "el deterioro de la alta velocidad española no viene de ahora, viene de lejos, de hace más allá de una década", y ya existe en la percepción social una sensación de "inseguridad" y de que "cada día funciona peor".
Para el representante del PNV, "ante esta desconfianza ciudadana no cabe enmarcar las tragedias en la hipótesis de accidentes puntuales cuando llueve sobre mojado", cuando "se encadenan, al menos en una valoración cautelar, aparentes errores humanos" y existen "grietas del sistema y fallos técnicos recurrentes de los equipamientos por falta de mantenimiento que obligan a actuar al factor humano". Cuando España concentra el 54 % de las víctimas en los accidentes de la historia de la alta velocidad y existe más probabilidad de morir en un tren que en la carretera, ha subrayado, "los cambios deben ser profundos".