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El PNV de Durangaldea denunció el intento de EH Bildu de trasladar a la Diputación Foral de Bizkaia la responsabilidad sobre la situación actual del proyecto de renovación del velódromo de Berriz, una infraestructura estratégica para la Durangaldea cuyo impulso inicial nació durante la presidencia jeltzale de la Mancomunidad. Los jeltzales consideran grave que, tras la reunión mantenida este miércoles entre los alcaldes y alcaldesas de la comarca para analizar el futuro del proyecto, la Mancomunidad, presidida por EH Bildu, decidiera trasladar públicamente una versión interesada de los hechos. Todo ello sin respetar el compromiso adquirido de informar previamente al conjunto de representantes políticos sobre las conclusiones compartidas.
La formación jeltzale defiende que se está construyendo un relato “distorsionado” tras la reunión consideró una estrategia de confrontación política, fruto de años de falta de impulso en la gestión del proyecto por parte del actual equipo de gobierno comarcal. Han recordado además que el impulso inicial del velódromo se gestó durante la etapa de presidencia jeltzale en la Mancomunidad, y defienden que el proyecto contó desde entonces con respaldo institucional suficiente para avanzar.
Según han explicado, la Diputación Foral de Bizkaia ya comprometió 1,5 millones de euros para la financiación de la actuación, dejando claro que el desarrollo del proyecto dependía de la capacidad de la propia comarca para activarlo y completarlo. En este sentido, insisten en que no existe bloqueo por parte de la institución foral, sino una falta de decisión política en el ámbito comarcal.
El proyecto de renovación del velódromo de Berriz se estructura en tres fases y contempla una inversión global cercana a los 6,8 millones de euros. La primera de ellas, considerada prioritaria, asciende a 3,5 millones. Para esa fase, EAJ-PNV recuerda que ya están asegurados 3 millones: 1,5 millones aportados por la Diputación Foral de Bizkaia y otros 1,5 millones consignados por la propia Mancomunidad.
La diferencia pendiente, cifrada en 500.000 euros, es el principal punto de discrepancia. EH Bildu ha advertido de que asumir esa cantidad podría poner en riesgo otros servicios comarcales, una afirmación que EAJ-PNV rechaza de forma tajante. Los jeltzales argumentan que la Mancomunidad dispone actualmente de un remanente superior a los cinco millones de euros, lo que, a su juicio, permite afrontar esa aportación sin comprometer la estabilidad financiera de la institución. Además, recuerdan que dicho remanente está destinado precisamente a la financiación de inversiones, por lo que consideran que existe margen suficiente para desbloquear el inicio de las obras. “No se trata de capacidad económica, sino de voluntad política”, apuntan.
Los jeltzales instan a la Mancomunidad a asumir los 500.000 euros pendientes y activar de forma inmediata la licitación de la primera fase. También proponen abrir un trabajo conjunto entre instituciones para garantizar la viabilidad del conjunto del proyecto. EAJ-PNV lamenta lo que considera un intento de generar “ruido político” en torno a una infraestructura estratégica para la comarca y reclama centrarse en su ejecución. “Durangaldea necesita hechos y no debates estériles. El proyecto puede empezar ya si existe voluntad real de hacerlo”, concluyen desde la formación jeltzale.