El PNV asiste con preocupación a un nuevo fenómeno que ha aflorado en los últimos tiempos, un clima que se ha instalado en una parte de la opinión pública y que cuestiona abiertamente la validez del euskera y percibe la lengua vasca como un mero obstáculo que se interpone en la carrera profesional de las personas o en el desarrollo de su proyecto de vida. El euskera cuenta con protección y reconocimiento en el Estatuto de Gernika y la propia Constitución española como el resto de lenguas propias de las comunidades históricas, y hasta la fecha había funcionado como requisito en la administración pública vasca con un sistema de perfiles lingüísticos y en base a unos consensos que se remontan a la ley de 1982. Pero, hace un par de años, comenzaron a brotar las primeras sentencias que consideran excesivos los requisitos fijados en algunas administraciones, y esas sentencias que empezaron siendo aisladas han dado paso a una situación delicada de mayor envergadura, a un cuestionamiento del propio sistema de perfiles. La consulta que ha realizado el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco al Tribunal Constitucional considera que la asignación de perfiles a todas las plazas es un elemento disuasorio en sí mismo por mucho que se aplace su fecha de preceptividad y, en el debate público, se empieza a extender más allá del PP el discurso de que los funcionarios deben ser elegidos por ser buenos profesionales y no por saber euskera, como si fueran dos planos excluyentes (lo que recuerda al discurso del exlíder del PP Antonio Basagoiti cuando pedía que lo atendiera un médico chino en Osakidetza con tal de que supiera operar). Y la polémica de los ceros en euskera en la prueba de acceso a la universidad ha alimentado ese discurso, esa lectura de que la lengua es un obstáculo. En este contexto, el presidente del EBB del PNV, Aitor Esteban, alertó este miércoles de que hay "un descaro en contra del euskera que antes no existía", como dijo en Radio Popular. En su análisis, evitó señalar de manera directa a los jueces o a actores políticos concretos y se centró, en cambio, en constatar los mensajes que comienzan a poblar el debate público.
A Esteban le preguntaron por la reforma jeltzale de la Ley de Empleo Público, que busca reforzar la seguridad jurídica y ha sido aprobada en el Parlamento con la abstención de EH Bildu y el rechazo del PSE (su socio de Gobierno). El jeltzale recordó que una serie de sentencias estaban poniendo en duda el modelo, y "en ciertos ámbitos hay gente que se pone a discutir incluso la propia validez del euskera". En ese momento, le preguntaron si cree que hay un "acoso" contra el euskera, y le recordaron también el conflicto de los ceros en la PAU y la solución transitoria que se ha adoptado. Esteban no habló de acoso, pero sí de un "un descaro en contra del euskera que antes no existía". "No lo estoy comparando, pero antes ni se nos ocurriría defender las ideas políticas del franquismo, y hoy en día estamos viendo que sucede un día sí y otro también. En el ámbito del euskera, está pasando. Con respecto a la PAU, la resolución de los tribunales crea una cierta inseguridad jurídica", dijo.
En el caso de las pruebas de acceso a Euskal Herriko Unibertsitatea (EHU), hay que diferenciar dos planos en el discurso de Esteban. Por un lado, dejó un dardo para la EHU cuando le pidió más "transparencia" para que se sepa cómo funciona su sistema de exámenes y los procesos que realiza, para que la ciudadanía sepa qué ha ocurrido con esa avalancha de ceros en la prueba de euskera. Pero, por otro lado, Esteban cuestionó que los jueces hayan optado por imponer como medida cautelar que esos suspensos clamorosos no cuenten para la nota, porque otros estudiantes que han aprobado podrían denunciar un agravio comparativo. En concreto, Esteban no cree que se esté "haciendo justicia" realmente. "La cautelar perjudica a una persona que saca un 5, porque al que ha sacado un 0 no le cuenta para la nota, pero al del 5 sí le cuenta y lo sitúa en una peor posición que al del 0 para acceder a la universidad", sostuvo, aunque el propio Esteban se refirió a la “componenda” con la EHU para ampliar plazas.
Esteban no llegó a atacar la decisión judicial de manera directa, pero sí tiene dudas de que la medida cautelar haga justicia y, sobre todo, cree que este debate ha vuelto a dejar un poso y ha vuelto a poner en evidencia que "desde algunos ámbitos hay unas ganas de calificar el euskera como algo accesorio, anecdótico, que más que nada es una molestia que quita oportunidades". "Pues no. El euskera es una parte esencial de este país. Sin el euskera no se puede entender la nación vasca. Si no nos parece bien que se escriba burro con V u otras faltas ortográficas en castellano, lo mismo es exigible a un idioma que es cooficial y es propio. Hay gente que se toma el euskera como una broma, una mosca que hay que sacudir. Nos lo tenemos que tomar en serio todos", añadió. La vicelehendakari y consejera de Política Lingüística, Ibone Bengoetxea, ya denunció en una entrevista con este periódico que el euskera está siendo "manoseado" y llevando al centro de la batalla para focalizar en él disensos que obedecen a otras razones.
La aclaración de Esteban sobre la legislatura española
Esteban aprovechó unas preguntas sobre la legislatura española para matizar que él no llegó a pedir que el mandato de Pedro Sánchez termine en octubre, una interpretación que se ha hecho circular en determinados ámbitos para presentar al PNV como si estuviera ansioso por un cambio de gobierno. "A mí se me preguntó en una entrevista cuándo se aclara la situación de los Presupuestos de Sánchez. Yo dije que el proceso nos lleva a finales de octubre si hay enmienda a la totalidad; si no, a finales de diciembre con parciales. A finales de octubre y principios de noviembre se vería claro, porque son los plazos de la discusión parlamentaria. A partir de ahí, si no hay Presupuestos, ¿va a aguantar cuatro meses más? En vez de ir desgastándose cada vez más, igual tiene que convocar en este año 2026 y llevar las elecciones a principios de 2027", planteó.
Sobre los informes de la UCO y el presunto cobro de comisiones de Leire Díez a cambio de ayudar a Tubos Reunidos, Esteban dijo que "nunca" se han reunido con ella. Sí lo hicieron con Santos Cerdán, pero zanjó que "ahí no hay nada" porque se trataría simplemente de una interlocución para dar a esta empresa un apoyo que también defendieron otros partidos como EH Bildu o el PP, añadió que nadie menciona el cobro de comisiones por parte del PNV porque no lo hubo, y que no se puede imputar ninguna "ilegalidad" a los jeltzales. Aseguró que el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, no lo ha llamado para intentar convencerlo de que apoye una moción de censura al presidente socialista, pero sí lo ha llamado gente del PP. En ese sentido, recordó que ha estado en Madrid y que pudo hablar con representantes tanto del PP como el PSOE dentro de la interlocución normalizada que tiene el PNV con otros partidos del arco parlamentario.