La vivienda será uno de los principales retos a los que deberá responder Oñati durante las próximas décadas, y el nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) que se está diseñando apuesta por abordarlo desde una perspectiva a largo plazo. El documento prevé la construcción de 751 viviendas, pero la estrategia residencial no se limita a incorporar nuevos edificios: el planeamiento plantea también movilizar los pisos vacíos existentes, de manera que ambas vías -la nueva edificación y la recuperación del parque actualmente desocupado- puedan contribuir a ampliar la oferta disponible.
Precisamente ahora, cuando el documento encara una nueva fase de su tramitación, el Ayuntamiento ha acercado sus principales contenidos a la ciudadanía a través de una exposición instalada en Santa Ana antzokia. La muestra puede visitarse hasta este próximo viernes, de 10.00 a 18.00 horas, y un día antes, el jueves, a las 18.00 en el mismo escenario, tendrá lugar una sesión informativa abierta para explicar las propuestas del PGOU y los próximos pasos del proceso.
24,77% tasadas y 19,97% VPO
De acuerdo con las previsiones recogidas en el futuro planeamiento, Oñati podría disponer de un incremento residencial de 751 inmuebles: 415 de régimen libre, 150 protegidos y 186 tasados. Estos últimos representan el 24,77 % del total, mientras que las VPO suponen el 19,97 %.
A estas cifras se suman las 678 pisos vacíos identificados actualmente en el municipio, hasta alcanzar un potencial residencial de 1.429 unidades que el plan toma como referencia. Este volumen no implica que todas ellas vayan a incorporarse de forma inmediata al mercado, sino que ofrece distintas opciones de actuación para responder a las necesidades habitacionales de Oñati durante los próximos años.
Cinco ámbitos concentran los nuevos desarrollos
Los nuevos desarrollos residenciales se distribuyen en diferentes ámbitos. En Zubillaga se proyectan 20 viviendas: 12 libres, cuatro protegidas y cuatro tasadas. Berezao concentra 200, con 120 de régimen libre, 40 VPO y otras 40 tasadas. Otadui Zuhaiztia es el área de mayor dimensión, con 330 pisos: 198 libres, 66 protegidos y 66 tasados. A ellos hay que añadir los 141 previstos en ‘Otadui Zuhaiztia Mixto’, de los que 85 serán libres, 28 VPO y otros 28 tasados. Este último ámbito incorpora, además, la posibilidad de desarrollar actividad industrial ligera. Por último, en Kasablanka se plantea la construcción 60 viviendas, 12 de ellas protegidas y 48 tasadas.
El planeamiento ofrece, asimismo, la opción de segregar caseríos para habilitar hasta un máximo de tres viviendas, siempre que la edificación existente tenga una superficie edificada superior a 600 metros cuadrados.
Más allá de construir vivienda
El planteamiento residencial forma parte de una estrategia urbanística más amplia. El PGOU propone actuar sobre polígonos industriales obsoletos situados en el núcleo urbano, así como impulsar, mediante planeamiento detallado, la regeneración del Casco Histórico, combinando nuevas edificaciones con medidas de rehabilitación integral.
El documento incorpora, al mismo tiempo, medidas destinadas a fomentar la vida en los barrios, con el objetivo de que el crecimiento residencial no se traduzca únicamente en nuevas viviendas, sino también en entornos urbanos capaces de mantener y reforzar su calidad de vida.
Nuevos espacios para equipamientos
El futuro planeamiento aboga por reforzar y mejorar la red pública de equipamientos existentes. Según explica el concejal de Urbanismo, Iñigo Ruiz, "el diagnóstico no identifica carencias estructurales significativas", por lo que la estrategia pasa por consolidar, ordenar y poner en valor los recursos actuales, además de plantear actuaciones para su mejora, adaptación y ampliación.
Entre las nuevas actuaciones, en Betik se amplía en 1.938 metros cuadrados el ámbito situado en la zona sureste, lo que permitirá encajar un nuevo sistema general deportivo. En San Martinaldea se reserva terreno para usos generales, mientras que en 'Oñatiarra' se destina una superficie destinada a aparcamientos.
En Urrutxu, por su parte, se mantiene la previsión de desarrollar instalaciones deportivas en el antiguo vertedero, una vez sellado y acondicionado. Esta actuación ya figuraba en las anteriores Normas Subsidiarias.
Un plan todavía en tramitación
Todo este horizonte urbanístico se encuentra todavía pendiente de completar su tramitación. El Gobierno local espera cerrar la fase de aprobación inicial antes de que termine el año. A partir de ahí, el visto bueno provisional y la definitivo requerirán, según los cálculos, "al menos otros dos años".
Para avanzar en el proceso, el Consistorio ha convocado la renovación del Consejo Asesor de Planeamiento, el órgano consultivo en el que toman parte asociaciones y agentes de la localidad. Las entidades interesadas en participar pueden presentar sus solicitudes hasta el 18 de septiembre (en el HAZ o en al web municipal), con el objetivo de contar con una representación amplia del tejido social oñatiarra. Está previsto que el nuevo Consejo lleve a cabo su primera reunión en octubre.
El PGOU dibuja, así, un Oñati a varias décadas vista. Y aunque buena parte de sus propuestas todavía están lejos de materializarse, una de las cuestiones que más directamente afectará a la vida cotidiana de sus habitantes ya aparece sobre la mesa: cómo aumentar la disponibilidad de vivienda sin renunciar a la regeneración de lo existente, al equilibrio entre barrios y a la protección del territorio.