La demolición de la planta de Corrugados Azpeitia acomete su fase decisiva con la entrada en acción de la maquinaria pesada.
Grandes tubos
Esta mañana se ha iniciado la retirada de algunos de los elementos que han marcado el perfil urbano de la localidad en las últimas décadas.
Los grandes tubos con los que la planta recibía a los conductores que accedían a Azpeitia y acompañaban a los azpeitiarras que miraban al exterior desde sus casas han empezado a ser historia con el inicio de las obras para su derribo.
Un proceso por etapas
Esta actuación se enmarca en un proceso que dio comienzo hace unas semanas con el vaciado del interior y el saneamiento del conjunto.
Ahora ha dado inicio el desmantelamiento y la demolición de las distintas edificaciones de la planta de Corrugados Azpeitia, situadas en Amue, un proceso que se va a llevar a cabo atendiendo a las necesarias labores de descontaminación del terreno de esta planta siderúrgica, dedicada a la fabricación de acero corrugado.
Según dio a conocer el Ayuntamiento de Azpeitia al anunciar la concesión de la licencia para el inicio de las obras de demolición, se contempla que los trabajos se prolonguen por espacio de un año y medio hasta su materialización definitiva.
Plan Especial de Amue
El ámbito de Amue ocupa una superficie de nueve hectáreas, de las que seis se corresponden con las instalaciones de la planta que esta siendo demolido.
Con su derribo y la descontaminación de los terrenos se abre un nuevo futuro que tiene como referente el plan especial del ámbito de Amue, aprobado definitivamente en 2024, con los votos de EH Bildu y la abstención de EAJ/PNV.
Un nuevo futuro
El futuro desarrollo de Amue contempla el aprovechamiento de la zona para la construcción de nuevos viviendas, espacio comerciales, equipamiento públicos y parque.
A ello se suma un bidegorri, la integración de las carretera en la red de vías municipales y la recuperación del trazado ferroviario existente en la zona.
También se plantean medidas para la protección del patrimonio histórico, caracterizado por el puente de Amue y el convento de las Concepcionistas Franciscanas, y la intervención en el río Ibai-Eder para minimizar el riesgo de crecidas.