El Museo de Orduña vuelve a abrir sus puertas al talento emergente con una nueva convocatoria para seleccionar los proyectos que formarán parte de la programación de la Sala 3 durante 2027, un espacio concebido para dar visibilidad a creadores y creadoras que están iniciando su trayectoria artística.
La iniciativa se dirige tanto a artistas individuales como a colectivos de Orduña, Aiaraldea, Gorbeialdea y Alto Nervión que trabajen en ámbitos como las artes visuales, la fotografía, plásticas, audiovisuales, digitales, instalativas, performativas o multidisciplinarias. El objetivo es ofrecerles la oportunidad "de mostrar su trabajo en un espacio expositivo profesional y acercar al público las tendencias y lenguajes artísticos más actuales", explican. De hecho, la Sala 3 nace precisamente con esa vocación: convertirse en un escaparate para nuevas miradas, propuestas innovadoras y proyectos que exploran diferentes formas de expresión artística.
Hasta el 30 de septiembre
Las personas interesadas podrán presentar sus proyectos hasta el próximo 30 de septiembre en contacto@ordunahiria.org. Las iniciativas seleccionadas pasarán a formar parte de la programación expositiva del próximo año, sumándose así a una oferta cultural que busca seguir ampliando los espacios para la creatividad, la experimentación y la participación artística en Orduña.
Para información más detallada y precisa, los interesados pueden consultar las bases en la página web del Museo de Orduña.
Próxima exposición: 'Entre rotrings y pueblos'
Buena muestra del escaparate que ofrece la Sala 3 es la exposición 'Entre Rotrings y pueblos' que se presenta e inaugura este viernes. Su autor es el artista gráfico autodidacta Javier Arteaga que ahonda en procedimientos como la pintura al óleo y el dibujo. Con un bolígrafo 'Rotring' como principal materia prima da forma a retratos, elementos de arquitectura rural e, incluso, experimenta con trampantojos.
El artista Javier Arteaga con uno de sus dibujos
A Orduña lleva una colección de dibujos donde plasma calles y paisajes de pueblos que tienen una relación directa con sus vivencias familiares en la provincia de León. El punto de partida para sus creaciones son las fotografías que él mismo capta para generar imágenes en blanco y negro construidas a partir de puntos y líneas. "Composiciones de carácter casi documental pero de gran sensibilidad plástica, que transforman el paisaje rural en un testigo íntimo de su vida y, que a su vez, nos permiten explorar las estructuras espaciales como entes culturales", explica el Museo sobre la exposición.