Agosto no suele ser un buen mes para los inversores, aunque en los últimos años se ha revertido esta tendencia. El bajo volumen de negociación propio de esta época del año eleva la volatilidad y la incertidumbre ante cualquier movimiento anómalo, por lo que lo habitual es que el Ibex 35 cierre en negativo. Sin embargo, el 'maleficio' de agosto no se cumplió ni en 2024 ni en 2025 y el Ibex terminó con ganancias de más del 3%.
Esta inercia parece continuar este año. En la semana que finaliza el selectivo ha registrado cuatro máximos históricos consecutivos, consolidándose por encima de los 20.000 puntos, barrera que hasta ahora nunca había superado. El Ibex cerró este viernes ampliamente por encima de esta cota (20.176), aunque retrocedió ligeramente (0,02%) tras conocerse los malos datos de empleo en Estados Unidos, poniendo fin a una racha de seis sesiones ininterrumpidas de avances. En toda la semana ha ganado el 1,99% y en lo que va de año acumula una revalorización del 16,57%.
En el resto de plazas europeas, París siguió marcando máximos con una nueva subida del 0,17% de su selectivo CAC-40. El DAX de la bolsa de Fráncfort se incrementó un 0,69% tras publicarse los buenos datos sobre las exportaciones alemanas, mientras que el 'footsie' londinense avanzó 33,20 puntos y el FTSE MIB italiano cerró prácticamente plano con una subida del 0,06%.
Mantener la senda alcista
Ahora esta por ver si se mantiene esta tendencia alcista en lo que resta de agosto. Los expertos sostienen que el escenario geopolítico (las tensiones en Oriente Medio principalmente) y los eventos macroeconómicos pesan en estos momentos más que la ausencia de muchos inversores o la menor liquidez en los mercados en agosto. La situación en el estrecho de Ormuz sigue manteniendo en vilo a los inversores, así como la posibilidad de un acuerdo definitivo de paz entre Estados Unidos e Irán. "Aunque está lejos la normalización del tránsito por el Estrecho de Ormuz, el precio del petróleo se ha desplomado, cayendo un 23% en junio, volviendo prácticamente al nivel existente antes de la guerra. Teniendo en cuenta esto, el mercado puede volver a centrar su atención en la evolución del crecimiento, la trayectoria de los beneficios empresariales y las expectativas sobre los tipos de interés de los principales bancos centrales", sostienen desde la sociedad gestora de fondos de inversión Gescooperativo.
La mejor referencia para anticipar el comportamiento de agosto es el comportamiento de julio. El mes pasado el volumen de negociación ascendió a 41.622 millones de euros, un 14% más que un año antes, pero retrocedió un 7,6% respecto a mayo.
En los primeros siete meses de 2026, la Bolsa canalizó 303.578 millones de euros, lo que supone un aumento del 34,2% respecto al mismo periodo del año anterior. El número de operaciones de renta variable hasta julio ascendió a 23,63 millones, un 18,1% más que en 2025. Esto pone de manifiesto que aunque se nota el descenso vacacional con relación a los meses de primavera, no estamos ante una falta de liquidez en absoluto.
El volumen general del mercado español está muy por encima de los niveles que veíamos en el verano de 2025. Pero aún así el 'efecto agosto' sigue existiendo y habrá que esperar a que los grandes operadores regresen en unas semanas y la liquidez se normalice para ver si el Ibex logra consolidar los 20.000 puntos con un volumen de contratación robusto o si por el contrario asistimos a un rápido proceso de toma de beneficios.