Varias decenas de embarcaciones, principalmente de mercancías, están detenidas este sábado en distintos puntos de los 470 kilómetros del tramo búlgaro del río Danubio debido al bajo nivel del agua, que en ciudades como Lom ha alcanzado mínimos históricos.
En la localidad de Ruse el nivel del agua está 89 centímetros por debajo de los niveles seguros para la navegación.
En todo el tramo que marca la frontera entre Rumanía y Bulgaria hay al menos diez puntos críticos, entre Vidin, cerca de la frontera con Serbia, hasta Silistra, unos 400 kilómetros río abajo hacia el este.
"La situación hidrológica en el tramo búlgaro del río Danubio sigue siendo complicada debido a los bajos niveles de agua", ha declarado Ivelin Zanev, director de la Agencia de Investigación y Mantenimiento del Río Danubio en Ruse, en un comunicado.
Según Zanev, el nivel del agua sigue bajando y ha caído entre uno y dos centímetros en las últimas 24 horas.
En Ruse, por ejemplo, se prevé que descienda otros tres centímetros hasta el lunes.
La central nuclear de Kozloduy ha informado de que siguen operando a plena carga sus dos reactores ya que el agua del río no se usa para refrigerarlos pero sí para enfriar otras instalaciones.
Con todo, debido al histórico bajo caudal, la planta tiene preparado un protocolo para garantizar la seguridad.
Mínimos históricos
El caudal del río Danubio, que recorre diez países europeos desde Alemania hasta desembocar en el mar Negro, ha caído a mínimos históricos por la falta de lluvias, la reducción del agua procedente del deshielo alpino y las sucesivas oleadas de calor que afectan desde hace semanas a la región.
Esta situación en el segundo río más largo de Europa está teniendo un impacto negativo para el transporte fluvial, la producción de energía, el turismo y la agricultura.
La caída del nivel ha dejado también al descubierto restos arqueológicos e históricos, como huesos de mamut en Bulgaria o barcos y bombas de la II Guerra Mundial en Serbia y Hungría.