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El vicelehendakari y consejero de Economía, Trabajo y Empleo, Mikel Torres, ha situado el refuerzo de la inspección laboral, la profesionalización de los cuidados y la incorporación de la perspectiva de género a la negociación colectiva entre los principales instrumentos para seguir reduciendo la brecha salarial entre mujeres y hombres en Euskadi.
Mikel Torres, la directora de Emakunde, Miren Elgarresta, la diputada foral de Empleo, Cohesión Social e Igualdad de Bizkaia, Teresa Laespada, la secretaria de Estado de Igualdad y para la Erradicación de la Violencia contra las Mujeres, María Guijarro, y la alcaldesa de Barakaldo, Amaia del Campo, han inaugurado este miércoles, en el BEC de Barakaldo, el V Congreso Internacional sobre Brecha Salarial.
BRECHA SALARIAL
En su intervención, Torres ha defendido que la desigualdad retributiva no constituye "únicamente una diferencia económica", sino también "una cuestión de justicia, oportunidades y libertad" y ha señalado que "detrás de esta realidad hay trayectorias laborales condicionadas por responsabilidades de cuidado que siguen recayendo de forma desigual y hay sectores, profesiones y puestos de responsabilidad donde la presencia femenina continúa siendo insuficiente".
Además, ha alertado de que los avances logrados en los últimos años no se pueden dar por "consolidados" por la puesta en marcha de "políticas regresivas en materia de igualdad en instituciones donde la ultraderecha, ya sea en España o en Europa, está instaurando" bajo el argumento de eliminar supuestos "privilegios" que "para nosotros son derechos".
Pese a ello, ha remarcado que Euskadi ha logrado avances en la reducción de la desigualdad retributiva entre mujeres y hombres gracias a las políticas públicas impulsadas. En este sentido, ha destacado que la brecha salarial por ganancia media anual se ha reducido "casi a la mitad", ya que ha pasado del 24,4% en 2016 al 12,8% en 2023, mientras que la diferencia salarial por hora trabajada se ha reducido del 14,3% al 3,6%. "No son datos para la autocomplacencia, pero sí son datos para la esperanza", ha afirmado.
Torres ha atribuido estos avances al compromiso de las empresas, las organizaciones sindicales y las administraciones públicas, así como al diálogo social y a las políticas de igualdad sostenidas en el tiempo. No obstante, ha advertido de que la brecha comienza "mucho antes" de que llegue la nómina, debido a la influencia de los estereotipos en la elección de estudios y profesiones, la mayor presencia de las mujeres en sectores peor remunerados, la parcialidad laboral o las consecuencias desiguales asociadas a la maternidad y los cuidados.
En este sentido, ha subrayado que reducir la brecha salarial "no es sólo una obligación ética", sino también una decisión económicamente "inteligente". "Una economía que no aprovecha todo su talento disponible es una economía menos competitiva, una empresa que desaprovecha el potencial de una parte de su plantilla es una empresa menos innovadora y una sociedad que mantiene barreras invisibles para la mitad de su población es una sociedad que avanza más despacio", ha señalado.
Mikel Torres ha presentado en el Congreso las principales líneas del III Plan Operativo de Acción 2026-2030 para reducir la brecha salarial entre mujeres y hombres. Una hoja de ruta que contempla 91 medidas que implican a todos los departamentos del Gobierno Vasco, con actuaciones especialmente vinculadas al empleo, la educación, la innovación, los servicios públicos, la formación, la digitalización y la igualdad.
Entre las prioridades ha citado reforzar la inspección y el control frente a cualquier forma de discriminación retributiva. "No basta con reconocer derechos. Hay que garantizar que esos derechos se cumplen", ha indicado, para anunciar el fortalecimiento de las actuaciones destinadas a detectar y corregir situaciones de desigualdad salarial en las empresas, además de nuevos avances en materia de transparencia retributiva.
Otra de las "grandes transformaciones" planteadas en el nuevo plan operativo es la profesionalización y dignificación de los cuidados. Torres ha recordado que "una parte importante de la brecha salarial está ligada tanto a la distribución desigual" de estas responsabilidades como a la infravaloración histórica de actividades esenciales para el bienestar colectivo. El objetivo del Gobierno Vasco, ha dicho, es que el ámbito de los cuidados genere empleo de calidad y nuevas oportunidades profesionales.
Además, el departamento dirigido por Mikel Torres llevará la igualdad salarial "al corazón de las relaciones laborales, reforzando el papel del Diálogo Social, incorporando la perspectiva de género a la negociación colectiva y promoviendo herramientas que permitan avanzar hacia una mayor transparencia e igualdad efectiva en los convenios y acuerdos laborales".
Torres se ha referido también al "impacto positivo" que han tenido las sucesivas subidas del salario mínimo interprofesional en la reducción de la brecha salarial, así como a la contribución de las medidas de transparencia retributiva y reducción de la temporalidad. "Cuando se actúa sobre los factores que generan desigualdad, la brecha disminuye", ha asegurado, para reafirmar el compromiso del Gobierno Vasco con el mantenimiento de estas políticas a lo largo del tiempo.
IMPLICACIÓN DE TODOS LOS AGENTES
Por su parte, la directora de Emakunde, Miren Elgarresta, ha incidido en la implicación que requiere este plan. "Estamos ante todo un reto que exige la implicación de todos los agentes políticos, sociales y sindicales de nuestra sociedad. Y por eso quiero resaltar que en este III Plan Operativo por primera vez estén implicados todos los departamentos del Gobierno Vasco", ha subrayado.
En esa línea, ha insistido en la necesidad de "la implicación de todos los agentes para seguir impulsando la presencia equilibrada de mujeres y hombres en la toma de decisiones, itinerarios educativos y laborales libres de estereotipos, la implementación de medidas de conciliación corresponsable en las empresas, la valoración y el reparto de los trabajos de cuidado y una formación en igualdad que fomente un cambio social y, en consecuencia, también de cultura empresarial".
"Hablar de igualdad salarial supone hablar de igualdad en todos los ámbitos de la sociedad. Supone hablar de igualdad en mayúsculas", ha insistido.
Por su parte, Teresa Laespada ha remarcado que "la brecha salarial no es el problema", sino "el síntoma, la manifestación económica de una estructura de desigualdad mucho más profunda que sigue atravesando nuestras sociedades y nuestros mercados laborales".
En ese sentido, ha subrayado que "la verdadera pregunta no es cuánto cobran las mujeres", sino "por qué siguen cobrando menos", y ha dicho que "debemos mirar cómo organizamos nuestra sociedad y cómo distribuimos el tiempo, el poder y los cuidados".
"La verdadera igualdad no llegará cuando las mujeres cobren exactamente lo mismo que los hombres, sino cuando ninguna mujer tenga que pagar un precio profesional, económico o vital por ser mujer. Y esa sigue siendo una de las grandes tareas pendientes de nuestras democracias", ha advertido.
Por su parte, Amaia del Campo ha advertido de que "la igualdad no puede consistir únicamente en conseguir que una mujer entre en el mercado laboral, sino que entre en condiciones de igualdad, con estabilidad, con oportunidades de promoción, con salarios justos y con las mismas posibilidades de desarrollar todo su talento", y ha dicho que "hay otra batalla a librar mucho antes, la de las expectativas" para "conseguir que nuestras niñas crezcan pensando que pueden ser lo que quieran ser". "Todavía tenemos brechas, pero también tenemos capacidad para cerrarlas", ha concluido.