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Política

El Gobierno vasco exige a Sánchez que impulse la presencia de Euskadi en los consejos europeos

La consejera Garamendi le reclama una mayor participación en el Ecofin, el consejo de ministros europeos de Hacienda, donde por ahora Euskadi solo puede intervenir en los grupos de trabajo y no en el pleno; y le pide también participar en el consejo de In
Llegada a la reunión de la Conferencia para Asuntos Relacionados con la UE en el Palacio de Artarza de Leioa.
Llegada a la reunión de la Conferencia para Asuntos Relacionados con la UE en el Palacio de Artarza de Leioa.

Podría ser que Euskadi estuviera ante una oportunidad histórica, y el Gobierno vasco no quiere dejar pasar el tren. Olatz Garamendi ha sido hospitalaria este viernes en el momento de recibir al Gobierno español y a los representantes de las comunidades autónomas en el Palacio Artatza de Leioa para preparar la presidencia europea de Pedro Sánchez, que comenzará en el segundo semestre de 2023. Pero la cortesía y el tono constructivo no han ocultado una carga de profundidad: la consejera de Autogobierno ha reclamado al presidente español que aproveche su presidencia de turno del Consejo de la Unión Europea para "dar un nuevo impulso a la participación" de Euskadi en los órganos comunitarios.

Garamendi ha mencionado el Ecofin, el club de los ministros de Hacienda de la Unión Europea. Euskadi ya pactó con el expresidente socialista Zapatero tener una presencia, pero hasta la fecha solo se ha traducido en que las diputaciones vascas participen en los grupos de trabajo que redactan informes, pero no supone tener un asiento en el pleno. Esta ausencia es una paradoja, porque Euskadi tiene haciendas propias por su singularidad foral y recauda y gestiona sus propios impuestos. Garamendi quiere que Euskadi participe en el pleno, y reclama igualmente presencia en el Consejo de Justicia e Interior, el Jai. En esta legislatura, el consejero Erkoreka y el ministro Marlaska alcanzaron un acuerdo para mantener informada a Euskadi de los debates con carácter previo y posterior, pero hasta ahí llega la participación.

Estas son demandas históricas pero ahora se redobla la presión para que el Estado las canalice en ese último semestre de 2023, "a más tardar", y la consejera ha formalizado su petición de que se convoque la Comisión Bilateral de Cooperación con el Estado sobre asuntos europeos, que lleva diez años sin reunirse, para abrir una negociación al respecto. Se pide voz y voto en esos órganos.

También pide participar en el Consejo de Competitividad, donde se abordan debates clave relacionados con la industria. A estos deberes, Garamendi le suma constituir una macrorregión atlántica, una demanda que ya formuló hace unos meses el lehendakari Urkullu, presidente de turno de la Comisión Arco Atlántico.

Pide mayor coordinación y transparencia

Garamendi ha realizado estas declaraciones en el pleno de la Carue, la conferencia con las comunidades sobre asuntos europeos que el Gobierno español ha decidido celebrar en Leioa como guiño a la descentralización, bajo la presidencia de la ministra Isabel Rodríguez, aunque al Gobierno vasco lo que le ocupa y le preocupa es que se respete la bilateralidad y el Estatuto. La consejera ha comenzado con una crítica a las formas y ha pedido "mayor coordinación y transparencia", por ejemplo, a la hora de designar las sedes donde se van a celebrar los actos de la presidencia, porque su gobierno tuvo "noticia a través de los medios de comunicación" de que Bilbao y Donostia habían sido elegidas, "y podría bien haberse consensuado, previamente, con los miembros de este foro de colaboración". Tras calificar esta presidencia de "alta responsabilidad y una oportunidad inigualable para marcar el avance del proyecto europeo", planteó sus cuatro demandas con espíritu "constructivo".

La participación vasca

Comenzó solicitando que el Consejo Europeo dé "luz verde al mandato a la Comisión Europea para la configuración de una macrorregión atlántica" durante el semestre de la presidencia española, una macrorregión que agrupa a territorios de los estados español y francés, a Portugal y a Irlanda, y que "daría respuesta a los retos principales" sobre energía, la conectividad, el mantenimiento de los océanos, la pesca y las relaciones con el Reino Unido. "Propongo que en los próximos 12 meses redoblemos los esfuerzos", dijo.

Por otro lado, recordó que han pasado casi veinte años desde que se aprobaran en esta conferencia las formas de participación de las comunidades autónomas en el Consejo de la Unión, y que hay que darle un nuevo impulso. "El Estado español puede y, a nuestro entender, debe aprovechar el semestre para movilizar el potencial de todos los niveles de gobierno. Así, demando la apertura a la participación de la formación del Consejo de Competitividad (más allá de las cuestiones de consumo y deporte), clave en una Europa en plena transformación de su modelo socioeconómico", dijo.

Sobre el Ecofin, reclamó "la participación en las reuniones plenarias del Consejo de economía y finanzas, y del Consejo de Justicia y Asuntos de Interior, en la vertiente correspondiente a cuestiones de policía y seguridad". "Propongo que trabajemos con el objetivo de que, a más tardar, durante el segundo semestre de 2023, haya participación vasca en los Consejos de Ecofin y Jai. Para llevar a buen puerto esta demanda, solicito la convocatoria del foro bilateral de cooperación entre la Administración del Estado y la Comunidad Autónoma del País Vasco para asuntos europeos, que fue constituido, en 1995, como foro básico de relación entre ambos gobiernos", proclamó.

Apela al concierto económico

La consejera quiso matizar que sus demandas son constitucionales, y se ajustan a los principios de subsidiariedad y proporcionalidad. "Nuestro sistema de Concierto Económico, refrendado y blindado por Europa, así como nuestro autogobierno, nos obligan a plantear estas exigencias que, no solo son absolutamente realizables, sino que provienen de acuerdos que están durmiendo el sueño de los justos, y no responden más que a la realidad de nuestro ordenamiento jurídico, reconocido en la Constitución y en nuestro Estatuto de Gernika".

Que se utilice el euskera durante la presidencia española

En cuarto lugar, solicitó un "compromiso decidido con el impulso a la presencia y utilización del euskera y resto de las lenguas oficiales del Estado durante la presidencia española". Puso como ejemplo que no se permitió el uso de la plataforma multilingüe para el debate en la Conferencia sobre el Futuro de Europa. Tendió su mano para cooperar "con absoluta lealtad institucional, como siempre lo hemos hecho, exigiendo el máximo respeto a nuestro autogobierno y marco competencial". Deseó que la presidencia sea un éxito y ofreció el espíritu europeísta de Euskadi. Defendió que una gobernanza más cercana a los ciudadanos es la más efectiva.

2022-07-30T11:05:02+02:00
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