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La polémica surgida tras las calificaciones obtenidas por decenas de estudiantes en el examen de Euskera de la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) ha dado este martes un nuevo paso con la reunión urgente mantenida entre el Gobierno vasco y la Universidad del País Vasco (EHU). El encuentro, solicitado por el Ejecutivo, tenía como objetivo conocer de primera mano toda la información disponible sobre una situación que ha generado inquietud entre alumnado, familias y centros educativos.
Según ha informado el Gobierno vasco, la reunión se ha desarrollado en un clima de cordialidad y colaboración institucional. Durante el encuentro, el Ejecutivo ha trasladado a la universidad tanto su propia preocupación como la expresada por las personas afectadas tras detectarse un número inusual de calificaciones de cero en la prueba de Euskera.
La controversia se originó tras la publicación de las notas provisionales de la PAU. En un primer momento, la EHU corrigió varias incidencias detectadas en un tribunal de Bizkaia, donde algunos estudiantes aparecían erróneamente como no presentados pese a haber realizado el examen. Sin embargo, las dudas persistieron entre parte del alumnado, que considera que algunas de las calificaciones obtenidas no se corresponden con su trayectoria académica ni con su nivel de competencia lingüística.
El Gobierno pide analizar cualquier posible incidencia
En la reunión, el Gobierno vasco ha solicitado a la EHU, como institución responsable de la gestión operativa del proceso de corrección y revisión, que analice las posibles incidencias con plena garantía para el alumnado. El objetivo, según el Ejecutivo, es asegurar que el procedimiento resulte justo y equitativo para todas las personas afectadas.
El Gobierno vasco ha subrayado además su confianza en el sistema educativo y universitario vasco y en las garantías que incorpora el propio proceso. En este sentido, recuerda que los mecanismos de revisión existen precisamente para resolver situaciones en las que surgen dudas legítimas entre alumnado y familias, permitiendo aclarar cualquier incidencia y, si fuera necesario, adoptar las medidas oportunas.
Por su parte, la EHU ha defendido en las últimas horas la objetividad del sistema de corrección. La universidad sostiene que las pruebas se evalúan bajo criterios de anonimato, confidencialidad e imparcialidad, y recuerda que la organización de la PAU corresponde a una comisión mixta integrada por representantes de la propia universidad y del Departamento de Educación.
Llamamiento a no cuestionar el papel del euskera
El comunicado del Gobierno vasco incorpora además un mensaje específico sobre el debate generado en torno a esta situación. El Ejecutivo considera importante que la controversia no sea utilizada para cuestionar el euskera ni el papel que desempeña dentro del sistema educativo vasco.
Coincidiendo con la comparecencia posterior al Consejo de Gobierno, la portavoz del Ejecutivo vasco, María Ubarretxena, ha reclamado a la EHU "rigor, transparencia y celeridad" en el proceso de revisión de las pruebas. Ubarretxena ha recordado que este martes han comenzado las segundas correcciones, una vez finalizado a las 23.59 horas del lunes el plazo para solicitar la revisión de los exámenes. Asimismo, ha insistido en que esta situación no debe utilizarse para "atacar" al euskera ni para cuestionar su papel dentro del sistema educativo vasco.
Mientras continúan las revisiones solicitadas por el alumnado, las reclamaciones están siendo analizadas por correctores distintos a los que realizaron la primera evaluación. El proceso incluye la comprobación de posibles errores materiales y una nueva corrección íntegra de los exámenes cuando procede.
Las nuevas calificaciones derivadas de estas revisiones se darán a conocer el próximo lunes, una fecha que decenas de estudiantes esperan con atención al tratarse de unas notas determinantes para su acceso a los estudios universitarios.