Choque total entre los gobiernos español e italiano a cuenta de la entrada masiva de migrantes la semana pasada en Ceuta. El Ejecutivo de Pedro Sánchez ha decidido establecer controles fronterizos a los viajeros procedentes de Italia tras rechazar Giorgia Meloni el ultimátum lanzado por Moncloa.
Mientras el Gobierno español ha instado este viernes a Italia a rectificar y poner fin antes de este lunes a los controles en frontera con España, el Ejecutivo de Giorgia Meloni ha respondido en tono desafiante en un comunicado que “no acepta ultimátums ni imposiciones extranjeras en materia de seguridad nacional y control de fronteras”.
De poco ha servido que el Ejecutivo de Sánchez asegurara que, en caso de que Italia no revirtiera sus medidas, España adoptaría a su vez unas iniciativas “proporcionales” para proteger “los intereses y la dignidad” de sus ciudadanos. Y es que el país transalpino ha avanzado que mantendrá la suspensión del Acuerdo Schengen con el Estado español y los controles a sus viajeros.
“No tenemos intención alguna de revisar la decisión de suspender la aplicación del Acuerdo de Schengen a los nacionales de terceros países que lleguen desde España, al menos hasta el 15 de agosto, y en ningún caso hasta que se hayan eliminado por completo los riesgos para la seguridad y el terrorismo en Italia”, indica la nota oficial divulgada por el Gobierno italiano.
Italia mantiene los controles
El pasado 1 de agosto, decidió reintroducir controles en frontera con España tras la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta procedentes de Marruecos. Un paso que el Ejecutivo del PSOE y Sumar ha lamentado por afectar a la movilidad de miles de pasajeros y generar inseguridad jurídica en pleno periodo estival, ha aseverado en una nota.
En la misma ha advertido de que se trata de una medida sin precedentes en la historia reciente y que se adoptó sin aviso previo, de forma unilateral y con argumentos “espurios” que no se ajustan ni al Código de Fronteras Schengen ni a la verdad por una serie de razones. Así, explica que ninguno de los migrantes que accedieron de forma irregular a Ceuta puede entrar libremente al espacio Schengen porque la ciudad autónoma tiene un régimen especial.
Añade que la práctica totalidad de ellos ya ha retornado a Marruecos, y que Italia es, según Frontex, el estado miembro de la UE que más cruces irregulares ha registrado en los últimos años, con cifras que han llegado a duplicar las de España. Recuerda asimismo que, desde 2022, Italia no cumple el Reglamento de Dublín, generando una carga adicional de la presión migratoria al resto de estados miembros.
Medida injusta
A pesar de ello, el Gobierno español subraya que nunca ha introducido controles para Italia y, de hecho, siempre se ha mostrado solidario con ese país, acogiendo parte de los migrantes que llegaron a Lampedusa en 2023 y abriendo sus puertos de forma recurrente a migrantes que son rescatados en la ruta del Mediterráneo central. Concluye que la medida adoptada por el Ejecutivo italiano es injusta, contraria a los intereses de la UE y discriminatoria para la población española. Le ha instado por ello a que rectifique, ponga fin a los controles y trate a los españoles como al resto de europeos.
“Si no lo hiciera antes de que concluya el domingo 9 de agosto, España se verá obligada a adoptar medidas proporcionales para proteger los intereses y la dignidad de sus ciudadanos”, ha advertido. Sin embargo, el Gobierno de Sánchez no ha esperado al domingo y a última hora de la tarde de este viernes ha anunciado que fija controles fronterizos a los viajeros procedentes de Italia desde las 00.00 horas de este sábado. Consistirán en el control de identidad (pasaporte) y nacionalidad y, en caso de nacionales de terceros países, se solicitará el permiso de residencia. Estas medidas se aplicarán de manera aleatoria y estarán en vigor, si no hay antes un cambio de postura, hasta las 00.00 horas del 7 de septiembre