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Las pensiones han entrado de forma abrupta en la precampaña tras las declaraciones de Ester Muñoz en las que advertía de que era necesaria una reforma del sistema porque "no está garantizado" y "va a petar". Asustar a los pensionistas a mes y medio de las elecciones del 29-N es lanzarse a un terreno pantanoso que no conviene a ninguno de los dos grandes partidos del Estado español. Las palabras de la portavoz popular en el Congreso de los Diputados han desatado el pánico en las filas del PP. Por ello, sus dirigentes han salido en tromba a defender una revalorización que afecta a cerca de 10 millones de votantes. El Gobierno de Pedro Sánchez, por su parte, ha aprovechado el desliz para avanzar que es más que probable que la subida de las pensiones se aplique tras el 29-N aunque esté en funciones.
En una entrevista a TVE, el vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, lanzó un mensaje de tranquilidad a los pensionistas tras los comentarios "alarmistas" de Muñoz y aseguró que la intención del Ejecutivo es aprobar en diciembre la actualización de las pensiones conforme al IPC.
Las pensiones contributivas se revalorizan cada año con la media de las tasas interanuales del IPC de los doce meses anteriores a diciembre. Este año se han revalorizado un 2,7%. De cara a 2027, las previsiones de los analistas apuntan a un incremento en torno al 3,5%. La cifra definitiva se conocerá el 15 de diciembre, cuando el Instituto Nacional de Estadística (INE) publique el IPC de noviembre.
"Esa actualización se va a hacer. El Real Decreto-ley de actualización puede ir la semana después o dos días después de las elecciones, porque todavía, aunque se esté en funciones, puede operarse ese Real Decreto-ley y puede ser aprobado por la Diputación Permanente", explicó el ministro, quien acusó al PP de querer alarmar a la población poniendo en duda la sostenibilidad del sistema. "Estamos acostumbrándonos a este tipo de mensajes alarmistas que pretenden generar una sensación de incertidumbre en la población y que luego los datos se empeñan en negar", lamentó.
El propio Pedro Sánchez confirmó el anuncio de Cuerpo al asegurar que el sistema es "sostenible" y que su gabinete pretende proceder a la revalorización antes de final de año. "Nuestra intención, por supuesto, es que la revalorización de las pensiones se apruebe antes de que finalice el año", dijo a su llegada este miércoles a la reunión de líderes de la UE en Bruselas.
Temor en Génova
Desde las filas del PP no han querido desautorizar a su portavoz pero se han apresurado a insistir en que si llegan al Gobierno de España garantizarán el sistema público de pensiones.
Alberto Núñez Feijóo, también desde Bruselas, ha afirmado que la subida de las pensiones conforme al IPC es "innegociable", dando por zanjado el asunto. "Se actualizarán las pensiones conforme al IPC sin duda. Garantizaremos el sistema público de pensiones, su viabilidad sin duda", ha aseverado Feijóo. "El señor Sánchez congeló las pensiones en España en el año 2011, con su voto favorable. Por tanto, que venga a dar lecciones sobre la viabilidad y la congelación de las pensiones, el señor Sánchez está inhabilitado para eso", ha añadido.
Por su parte, la vicesecretaria nacional de Sanidad y Política Social del PP, Carmen Fúnez, ha defendido el actual sistema para evitar más suspicacias, pero ha evitado pronunciarse sobre si habrá cambios en caso de que alcancen el poder. "No estamos en ninguna otra fase", ha indicado.
El PP evita así hablar de una posible reforma al tiempo que pide valentía. Cambio que para Vox es inevitable. Su posible socio de Gobierno sigue abogando por un modelo mixto con parte pública y privada porque el actual "no funciona". "Aquí no se puede descartar nada, porque tampoco somos ilusos ni se puede engañar a la gente (...) habrá muchas cosas que habrá que cambiar, pero el sentido en el que se tendrán que cambiar lo sabremos con mayor acierto cuando lleguemos y veamos cuáles son las cuentas reales del Estado", ha señalado Pepa Millán, portavoz del partido ultraderechista.