El exconseller de Cultura de la Generalitat Lluís Puig ha expresado su ilusión por poder volver este miércoles a Catalunya y asegura que lo hará "con la cara bien alta". En una entrevista en TV3 recogida por Europa Press, ha explicado que será un regreso "tranquilo, con calma, sin cámaras y tan íntimo" como cuando se fueron hace 9 años tras el 1-O de 2017.
Según Puig, lo primero que quiere hacer es visitar su ciudad, Terrassa (Barcelona), y asistir a los 'Cants per la Llibertat' que protagonizan cada día un grupo de personas en honor a todos los que tuvieron que irse. "Yo llevo 9 años en el exilio pero ellos 9 años cantando. Muchas personas son conocidos de toda la vida. Por eso, creo que era el primer lugar al que tenía que ir. Les tengo que hacer un homenaje yo a ellos", ha sostenido.
El jueves tiene previsto ir al Parlament para ocupar su escaño, dejando claro que le hace mucha ilusión: "Siempre he dicho que me fui con la cara bien alta, contento y orgulloso de hacer el trabajo que me tocaba hacer".
"Y orgulloso y con la cara bien alta quiero volver mañana. Me hace mucha ilusión sentarme en el escaño que, democráticamente, me gané y retirar el lazo amarillo que ya hace demasiados años que está allá", ha añadido.
Críticas a la cúpula judicial
Tras la aprobación de la Ley de Amnistía en 2024, cree que se ha evidenciado que la cúpula judicial no quería aplicarla y que, cuando han tenido que hacerlo, lo han hecho "a regañadientes y quejándose del propio Tribunal Constitucional".
"No sé si es insubordinación esto. En el levantamiento de la orden de detención, el juez instructor también hace un alegato en contra de la decisión del TC. Si esta parte de la judicatura puede cuestionar una resolución del TC, una ley aprobada democráticamente en las Cortes, no sé quien es más inconstitucional en este país", ha apuntado.
Sin embargo, Puig ha reivindicado que estos 9 años han servido para dar a conocer a nivel internacional el conflicto entre Catalunya y el Estado español porque "no se conocía suficientemente" y que, a lo largo de los siglos, ha supuesto demasiados exilios, ha dicho.
"De 13 presidentes de la Generalitat de la época moderna, 9 o 10 han sido represaliados con exilios, fusilamientos o prisión. No es normal", ha sostenido el exconseller, por lo que defiende que se debe encontrar la manera de avanzar y buscar una forma de libertad.
Como director de la Casa Macià, en Prats de Molló (Francia), ha explicado que pronto la inaugurarán y su implicación y colaboración en muchos proyectos de carácter cultural "en la Catalunya Nord", destacando que es lo que le gusta y que es una zona que conocía poco.
Una vez regrese a Catalunya , ha manifestado que espera poder visitar las pinturas murales de Sijena en el Museu Nacional d'Art de Catalunya (MNAC) y que no se trasladen a Aragón porque "hay expertos que han dicho que se podrían estropear". Tras recordar que el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) le absolvió del caso, ha lamentado "la bandera de la catalanofobia que se ha hecho desde Aragón" sobre esta cuestión y que el exconseller del ramo Santi Vila aún esté pendiente de juicio por desobediencia.