Actualizado hace 4 minutos
Octubre es naranja. Es el tono que está adquiriendo gracias la despegue del Euskaltel-Euskadi en su caza del top 30, que le daría la opción de participar en la Vuelta de 2027 a través de una invitación de la organización.
Como si el fichaje de Mikel Landa, el hijo pródigo, hubiese servido de espoleta, la formación vasca es un disparo en su persecución de la plaza que le abra la puerta de la carrera española a través de una wildcard.
El estado de ánimo del plantel naranja es de pura efervescencia y de máxima moral y confianza. Los grandes resultados están reforzando la idea de lograr el ansiado y anhelado objetivo, que hace apenas unas semanas era un brindis al sol con un copa vacía. Una utopía, una quimera.
Sin embargo, las últimas apariciones del Euskaltel-Euskadi en distintos frentes están reforzando el aterrizaje sobre el deseado top 30, cada vez más cerca. Lo acaricia el plantel vasco tras los logros más recientes.
Iker Mintegi festeja su primera victoria profesional.
El último se sitúa en Argelia, donde la estructura vasca ha encontrado una mina de oro, un granero enorme de puntos UCI en una prueba menor, pero muy bien premiada. Un escenario ideal para hacer acopio de puntos, la realidad que marca el ciclismo.
El equipo vasco concluye a lo grande, con un remate formidable. la formación naranja celebra el doblete en Argelia, con la victoria de Iker Mintegi en la general del Grand Prix El Djazaïr y la etapa por parte de Paul Hennequin.
La consecución de la carrera argelina y los respectivos puntos UCI sitúan al Euskaltel-Euskadi cada vez más cerca del top 30 gracias al enorme impulso obtenido desde las citas africanas, el Tour de Vendée y la Binche-Chimay-Binche. En la clásica gala y ella prueba belga la actuación vasca ha sido magnífica.
Con los puntos obtenidos, Euskaltel-Euskadi aprieta aún más la lucha por estar entre los 30 mejores equipos.