Polideportivo

El Euskaltel-Euskadi explora la vía argelina

Presionado por la falta de puntos para tratar de concluir entre los 30 primeros del ranking, que da acceso a poder ser invitado en la Vuelta, el equipo naranja busca nuevos horizontes para buscar esa opción
El Euskaltel-Euskadi, durante la CRO Race. / Euskaltel-Euskadi / Sprint Cycling

Finalizado el Mundial, coronado Brandon McNulty, que celebró lo inimaginable, tal vez un imposible, el calendario competitivo se acerca al final, fijado para mediados de octubre, una vez se dispute la Crono de las Naciones, última cita del almanaque, que pespunta el 18 de octubre.

Ese tramo, en numerosas ocasiones residual, se ha convertido en una carrera crucial para el Euskaltel-Euskadi, que tratará de hallar, a modo de un zahorí que busca corrientes de agua subterránea, un hilo de esperanza para cerrar el curso entre los 30 mejores equipos.

La misión para alcanzar ese hito que dé opciones a disputar la Vuelta, siempre que la organización de la carrera así lo decida, es muy complicada. Para que el Euskaltel-Euskadi de 2027, el que guiará el estandarte de Mikel Landa, pueda acceder a la Vuelta, las normas de la Unión Ciclista Internacional (UCI) establecen que la formación naranja tiene que estar entre las 30 primeras del ranking. Esa condición es innegociable.

Solo cumpliendo ese precepto se puede aspirar a estar en una grande a través de las invitaciones que reparten las organizaciones.

Cualquier otro planteamiento no tiene recorrido. Por eso y aunque se consume la desaparición de alguna estructura que esté por delante de la formación vasca, eso no tiene incidencia.

No existe la ocupación de plazas. El puesto que se logra en la clasificación UCI es el que marca el destino competitivo futuro.

La clave de bóveda de la arquitectura del futuro que pretenden desde la estructura vasca es acceder al anhelado club de los 30, una empresa mayor para Euskaltel-Euskadi, que debe sobrepasar a dos escuadras que se sitúan por encima en el actual ranking.

Puesto 32º

La escuadra naranja debe mejorar al Li-Ning chino y al Picnic, que marca la frontera de los 30. Amasa la formación naranja, que se encuentra en la 32ª plaza, 2.232,3 puntos UCI después de la disputa de la Cro Race.

De momento, la formación oriental dispone de 2347,3 puntos, 124 más que el equipo vasco. El Picnic, que parecía desahuciado, ha repuntado, y suma 2.517 puntos, 294 más que la formación naranja.

El Bardiani italiano, 29º de la clasificación, dispone de 2.541,6 puntos y el MBH húngaro, 28º, acumula 2.574 puntos. Ambos con más de 300 puntos de renta respecto al Euskaltel-Euskadi antes de la actualización que realizará la UCI.

El reto que se le presenta a la formación vasca es tratar de superar al Li-Ning y al Picnic y hacerse así con una posición que le posibilite acudir a la Vuelta si la organización lo estima oportuno.

Con Mikel Landa como mascarón de proa ese parece el menor problema para el equipo. Su caballo de batalla es remontar posiciones en la tabla. La única llave que abre la puerta a una futura presencia en la Vuelta.

A modo del capitán Ahab, que obsesionado perseguía a la ballena blanca, Moby Dick, su razón de ser, el Euskaltel-Euskadi se ha embarcado en el Pequod con la idea de arponear ese animal fantasmagórico y esquivo allá donde resople.

Próximas carreras

El radio de acción, además de las consabidas carreras en Francia, están previstas las clásicas de la Cholet Agglo Tour el sábado y el Tour de Vendée el domingo, la cita belga de Binche-Chimay-Binche, para el 6 de octubre, se han de incorporar algunas citas italianas además de la Sun Hung Kai Properties Hong Kong Cyclothon para el 11 del mismo mes.

En el calendario de la formación vasca en su esprint por llegar a la tierra prometida asoma la posibilidad de Argelia, territorio ignoto, nunca antes explorado por el Euskaltel-Euskadi.

La idea está sobre la mesa y si se resuelven a tiempo los trámites burocráticos, desde la estructura consideran que la disputa de los pruebas argelinas en este final de curso puede suponer un buen manojo de puntos con los que cerrar la brecha respecto a sus predecesores. La formación vasca apurará todas las posibilidades y peleará hasta el último gramo de fuerza para buscar la 30º plaza.

Estreno argelino

El nivel competitivo de las citas argelinas se presupone muy humilde observado la participación y la obtención de un buen premio partiendo desde una mayor jerarquía es un señuelo formidable para el equipo vasco, que tras competir recientemente en China y Croacia, en los estertores de una campaña muy estresante, llegará con la fatiga a cuestas y la premura de arrancar puntos UCI para perseguir el sueño de una posible presencia en la Vuelta de 2027.

Con la calculadora a cuestas, el Euskaltel-Euskadi tiene la idea de competir en tres carreras argelinas. Sería su estreno en ese escenario, que no estaba previsto al comienzo de la campaña, pero la situación del equipo ha obligado a redefinir el calendario sobre la marcha.

De ahí la mirada sobre Argelia y sus competiciones, menores para los estándares que se presuponen en la órbita del ciclismo europeo.

La primera de las pruebas será la Classique Djamaa El Kbir, cita de un día perteneciente al África Tour y que se disputará el viernes.

El lunes de la próxima semana esperaría la celebración del Grand Prix El Djazaïr, una vuelta repartida en tres jornadas, entre el 5 y el 7 de octubre.

El cierre en el país africano se estima en otra clásica, que se disputará el viernes de esa misma semana, la Classique La Capitale. Argelia se presenta como una suerte de El Dorado para el Euskaltel-Euskadi.

28/09/2026