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El euro cumple 20 años en el Estado

Veinte años del euro

El 1 de enero se cumplirán 20 años de la entrada en circulación del euro como moneda oficial de España, un cambio que supuso un resultado, según los expertos consultados por EFE, netamente positivo, dado que "propició un marco de estabilidad cambiaria y monetaria que ha favorecido la capacidad de crecimiento y el avance en la convergencia con la Unión Europea (UE)".

El balance "me parece extremadamente positivo y más en una etapa en la que hemos tenido que vivir catástrofes como la crisis financiera de 2008 y posteriormente la crisis provocada por la pandemia en los últimos dos años. Hubiera sido todo muchísimo más complicado si hubiéramos estado fuera del euro", explica Juan Ignacio Crespo, analista financiero.

No obstante, el profesor de Empresa y Economía de la Universitat Abat Oliba CEU, Albert Guivernau, cree que todas las ventajas del euro no sirvieron para amortiguar la crisis financiera "que impactó de forma muy similar en el conjunto de países de la UE, formaran parte o no de la eurozona".

Entre las principales carencias del área del euro, Guivernau señala las diferencias entre las estructuras productivas de los países miembros y la falta de movilidad de los trabajadores -frente a la amplia movilidad de capitales-, así como la incompleta unión bancaria y la inexistencia de integración fiscal.

Para el profesor de EAE Business School, Javier Fernández-Pacheco, a nivel europeo la moneda única "ha ayudado de manera determinante a facilitar el comercio intracomunitario", algo que ha beneficiado a España, cuyos principales mercados de exportación son Francia y Alemania.

"A nivel nacional, tener una divisa con el Banco Central Europeo (BCE), alejado del poder político, nos ha permitido tener una inflación baja a lo largo de los últimos años y eso es muy positivo para la economía. Además, permite acceder a una financiación internacional mucho más barata y como la deuda es en euros no hay peligro de que se devalúe", añade Fernández-Pacheco.

El cambio

Su entrada en circulación supuso además una subida de los precios de consumo que elevó la inflación del 2,7 % de diciembre de 2001 al 4 % en diciembre de 2002, si bien la ciudadanía percibió que el incremento fue mayor y es que en muchos casos el cambio aplicado fue de 1 euro por cada 100 pesetas.

Así lo denunció la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), que reveló que entre las subidas más destacadas no solo había precios privados, sino también públicos, ya que los mayores incrementos se dieron en las tarifas de correos, el pan, el cine, el billete de diez viajes de metro o autobús, y el menú del día de algunos restaurantes.

El entonces secretario de Estado de Economía, Luis de Guindos, también reconoció que la entrada del euro había provocado alzas en los precios, pero destacó que la nueva moneda había permitido crecer al país por encima del 2% y crear empleo en un momento de desaceleración.

Las pesetas no canjeadas

Asimismo, con la llegada del euro el Banco de España abrió un periodo para canjear los billetes y monedas de peseta, en circulación entre 1868 y 2002, que se ha prolongado durante casi 20 años.

A su finalización, el pasado 30 de junio, se habían canjeado el 96,8 % de las pesetas que había en circulación en diciembre de 2001, 48.750 millones de euros, la mayor parte de ellos en los primeros seis meses de vida de la moneda única.

El monto de pesetas sin canjear, que se prevé que ahora tengan solo valor como objeto de colección o de recuerdo, asciende a 1.575 millones de euros.

31/12/2021