Carlos Egea ha sido reelegido por unanimidad como presidente de la Federación Española de Sociedades de Medicina del Sueño (FESMES), una organización que reúne a once sociedades científicas y representa a más de 30.000 profesionales médicos en España. En esta nueva etapa, el objetivo no es menor: consolidar una estrategia nacional del sueño y situar el descanso como un pilar central de la salud pública, en un país donde, según denuncia, el sueño sigue siendo infravalorado, mal entendido y demasiado a menudo sustituido por soluciones farmacológicas en lugar de cambios estructurales y culturales.
Entre las líneas de trabajo que plantea para esta nueva legislatura, Egea insiste en la importancia de reducir el enfoque exclusivamente farmacológico del insomnio y avanzar hacia un modelo basado en la educación, la prevención y los hábitos saludables de sueño. Señala que el problema no es solo clínico, sino también cultural y social, y que forma parte de una estructura cotidiana en la que se normalizan horarios irregulares, la exposición prolongada a pantallas y la falta de rutinas estables de descanso. En este sentido, defiende la necesidad de formar mejor a los profesionales sanitarios en medicina del sueño y de trasladar a la población conocimientos básicos que permitan entender que dormir no es tiempo perdido, sino una función biológica esencial para la salud física y mental.
Egea también pone el foco en la regularidad del sueño como uno de los factores más determinantes para la salud, por encima incluso de la duración total en algunos casos, según explica a partir de la evidencia científica más reciente. Señala que no solo importa cuántas horas se duerme, sino también a qué hora se duerme y se despierta, ya que los cambios constantes de horario entre semana y fin de semana generan lo que describe como un “jet lag social” que desajusta el funcionamiento del organismo. Este desorden, añade, provoca que el cuerpo y el cerebro pierdan referencias estables de funcionamiento, con consecuencias que van desde el aumento del riesgo de enfermedades metabólicas como la diabetes o la obesidad hasta problemas cardiovasculares y de salud mental.
Además, advierte de que esta falta de estabilidad horaria afecta de forma especialmente sensible a los adolescentes, cuyo ritmo biológico tiende de forma natural a dormirse y despertarse más tarde, pero que en muchos casos deben adaptarse a horarios escolares muy tempranos, reduciendo así las horas de sueño más valiosas para la memoria, el aprendizaje y el desarrollo cognitivo.
El presidente de FESMES y coordinador del Grupo Sanitario de la Alianza por el Sueño, Carlos Egea, destaca como hito de la anterior legislatura la unión institucional de las once sociedades que forman parte de la federación. “Hemos pasado de ser grupos con intereses aislados a convertirnos en una voz única y potente”, subraya.
EL SUEÑO
Egea también destaca el papel jugado por FESMES para conseguir que el sueño deje de verse como un proceso pasivo y pase a entenderse como un pilar fundamental de la salud: “Hemos logrado una visibilidad sin precedentes ante las instituciones y la opinión pública”.
“ Egea también pone el foco en la regularidad del sueño como uno de los factores más determinantes para la salud ”
Para la nueva legislatura, él y su junta directiva se proponen consolidar la estructura de la federación y lograr que la medicina del sueño sea una disciplina transversal, accesible y de la máxima calidad en todo el país. En ese sentido, el gran reto de FESMES sigue siendo la creación de un Área de Capacitación Específica (ACE) en Medicina del Sueño, con el fin de favorecer la excelencia en la formación de los profesionales médicos que quieran dedicarse a este campo.
“La ACE es nuestra tierra prometida. No es un simple trámite administrativo, sino la garantía de que los pacientes sean tratados por expertos certificados. Actualmente estamos en una fase de diálogo constante y firme con el Ministerio de Sanidad. El camino ha sido largo, pero la urgencia social y científica hace que este objetivo esté hoy más cerca que nunca”, argumenta.
“ En el sueño, no solo importa cuántas horas se duerme en total, sino también a qué hora se duerme y se despierta ”
interlocutor La federación, según se desprende de las líneas marcadas para esta legislatura, también quiere reforzar su papel como interlocutor científico ante el Ministerio de Sanidad y otras administraciones, en un momento en el que el diálogo sobre la regulación y el reconocimiento de la medicina del sueño se considera decisivo. Egea insiste en que este trabajo institucional no se plantea como una demanda aislada, sino como la consecuencia lógica de una realidad asistencial cada vez más evidente, en la que los trastornos del sueño tienen un impacto creciente en la salud pública y en la carga global de enfermedad.