El Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) condenó este viernes el ataque ejecutado con varios drones procedentes de Irak contra el oleoducto Este-Oeste, en Arabia Saudí, que ha afectado a las regiones de Riad y Medina y ha dejado varias personas heridas, además de provocar daños materiales.
El secretario general del CCG, Jasem Albudaiwi, calificó el incidente de "peligrosa escalada" y ha advertido de que supone una amenaza inaceptable contra la seguridad del territorio saudí y sus infraestructuras estratégicas.
Albudaiwi señaló asimismo que este tipo de acciones constituyen una vulneración manifiesta de los principios del Derecho Internacional y ha reiterado el rechazo del órgano regional --integrado por Arabia Saudí, Baréin, Kuwait, Omán, Qatar y Emiratos Árabes Unidos-- a cualquier ataque dirigido contra la seguridad, la estabilidad o los recursos nacionales de Arabia Saudí.
En este contexto, el representante del CCG instó a las autoridades de Irak a reforzar sus actuaciones para evitar que el territorio iraquí pueda ser empleado para lanzar operaciones de este tipo, reclamando al mismo tiempo "necesarias y decisivas" orientadas a frenar estos ataques y evitar que vuelvan a producirse.
Según Albudaiwi, estas actuaciones contribuirían a preservar la estabilidad y la seguridad regionales y permitirían contener el riesgo de una escalada de las actuales tensiones.
Apoyo a las medidas que adopte Arabia Saudí
El máximo responsable del Consejo de Cooperación del Golfo reiteró además el respaldo "pleno e inquebrantable" del organismo a Riad y expresó su apoyo a las medidas que adopte el Reino saudí para garantizar la protección de su territorio, sus instalaciones vitales y sus ciudadanos y residentes.