El Centro Europeo de Investigación Nuclear (CERN) apagó ayer su acelerador de partículas con el objetivo de mejorarlo y hacerlo más potente. Con estos cambios pretenden dar respuesta a las preguntas que todavía quedan por responder en torno al bosón de Higgs, la partícula que descubrieron en 2012 gracias al Gran Colisionador de Hadrones (LHC) y a sus detectores.
Ese acelerador, que volverá a encenderse en 2030, multiplicará el número de colisiones entre ellas, que se calcula que serán más de 6.000 millones por segundo, 24 horas al día y los 365 días del año, lo que aumentará el volumen de datos que serán recopilados en los dos mayores detectores del gran colisionador, conocidos como ATLAS y CMS, que también serán optimizados y donde los datos serán analizados por físicos de la red del CERN en todo el mundo.
Además, ese no será el único ajuste que realizarán. Modificarán también su nombre y pasará de la denominación actual, LCH por LHC de Alta Luminosidad, lo que en el mundo de la física significa la capacidad de producir una cantidad masiva de protones en el menor tiempo posible.
Así, en los próximos 47 meses habrá cambios en los componentes ubicados en dos de los 27 kilómetros del LHC, en particular de los de imanes que son los responsables de "centrar" las partículas para que puedan haber más choques y aumentar la probabilidad de observar fenómenos raros o complemente nuevos.
El detector CMS, por ejemplo, contará con el primer rastreador construido para identificar en tiempo real, en 0,000001 de segundo, el 2% de colisiones más interesantes y también tendrá una máquina llamada ‘calorímetro’, que visualizará en detalle los depósitos de energía de los protones, electrones y hadrones. Para entenderlo de forma sencilla, es como si "tuviéramos un teléfono inteligente de 250 toneladas de peso operando en condiciones extremas a 40 grados bajo cero", explicó a un grupo de periodistas el coordinador de operaciones del CMS, Filip Moortgat.
En el ATLAS, una de las mayores mejoras será el nuevo rastreador interno, que será como sustituir la cámara situada en el centro del detector para que tenga píxeles mucho más finos y que se reconstruyan con mucha mayor precisión las trayectorias de las partículas. "Si se toman unas pocas fotos, es posible identificar a los animales, pero se perderán comportamientos poco comunes. Si se toman millones de alta calidad se aprecian detalles que antes eran invisibles", comentó la investigadora de física en ATLAS, Nedaa- Alexandra Asbah.
SWITZERLAND SCIENTIFIC EXPLORATION
Largo camino de modernización
El largo camino para la modernización del LHC empezó ya hace algunos años, con la excavación de dos tramos de galerías subterráneas a unos diez metros por encima y conectadas con el túnel que alberga el colisionador. El CERN también construyó una estación para probar los componentes que serán instalados en el LHC de Alta Luminosidad y que está dirigido por la ingeniera mecánica Marta Bajko, quien subrayó la contribución del Estado al diseño y fabricación de imanes superconductores tremendamente sofisticados.
Bajko comentó que el país se hizo cargo "de A a Z" de esa parte del proyecto y su industria produjo el segundo grupo de imanes que son más difíciles de fabricar y que esto se hizo bajo la coordinación del CIEMAT (Centro de Investigaciones Energéticas Medioambientales y Tecnológicas) de la región.