Actualizado hace 44 minutos
El Super Amara Bera Bera protagonizó un mal partido ayer en el Gasca en el momento más inoportuno y le costó ceder en el primer partido de la final de la Liga Guerreras que está disputando contra el Rocasa canario. El resultado final (19-23) no alberga ninguna duda.
Pudo ser peor aunque ya la derrota en sí misma es lo que cuenta porque la serie se juega al mejor de tres encuentros y no valen las diferencias de goles. Y es que el equipo local fue incluso perdiendo por ocho goles (7-15) mediado el choque.
Era un partido de defensas, lo había declarado en la rueda de prensa previa el entrenador del Bera Bera Imanol Álvarez, y, en esta ocasión, se impuso la visitante. Al cuadro donostiarra casi todo le salió mal, a partir eso sí de sus propia precipitación. Cayó en errores poco habituales y esto le concedió una ventaja y una confianza al rival, que supo administrar sin demasiadas apreturas en el marcador.
Ahora el Bera Bera está obligado a ganar el domingo en Canarias y forzar un tercer partido que se disputaría el miércoles que viene en Donostia y que sería toda una final para ser campeón. Si algún equipo lo puede hacer ese es el guipuzcoano. Se ha complicado la final, pero la última palabra no esta escrita todavía.