Las fiestas de Hondarribia de este año llegarán en la noche de este viernes a su final. Tras una semana de celebraciones oficiales en la localidad costera, además de algunas extraoficiales que se han extendido desde el mes pasado, terminan hoy con mucha actividad. El Baserritar Eguna, como es tradicional, es el principal evento del día.
La Alameda se ha ido poco a poco llenando de gente desde las primeras horas del día. A las 11.00 horas, no había puesto sin cliente, y cada vez había menos sitio para andar en el entorno. Mientras, en bares aledaños, los huevos fritos y los pintxos de txistorra eran el almuerzo estrella de la matinal de este viernes, con muchos hondarribiarras que han estirado los días de vacaciones.
Puesto de verduras y hortalizas en Alameda durante el Baserritar eguna
Productos de todo tipo
Menos de una hora después, no cabía un alma en torno a los citados puntos de venta. La mayoría de ellos ofrecían productos de huerta, ecológicos y de kilómetro cero como tomates, lechugas o enormes calabazas. No faltaban tampoco embutidos y quesos de distintos tipos, de los que se ofrecían degustaciones a los transeúntes, y productos de pastelería como panes o pasteles vascos.
Pero no todo era comer, también se vendían utensilios de cocina hechos de madera, como cucharones y tenedores, o cuencos. En otros lugares, se encontraban complementos de ropa y cestas hechas de manera artesanal. No faltaban tampoco los bueyes, las vacas y los caballos, que han generado gran expectación entre el público más joven.
Mientras, en Kasino Zaharra se estaba celebrando el campeonato de toka, con más de una treintena de participantes. Algún que otro lanzamiento se ha ido fuera del terreno delimitado para el torneo. Más allá de un pequeño susto, por llamarlo de alguna manera, las risas y el buen humor han reinado incluso en esos momentos.
Campeonato de toka en Kasino Zaharra
Bertso-saioa
Poco antes de las 12.00 horas, la cola para comprar talos con txistorra era kilométrica mientras todo estaba preparado para uno de los grandes actos de este evento: el bertso-saioa. Un viejo conocido de los hondarribiarras en este evento como Anjel Mari Peñagarikano y Aitor Mendiluze han sido los protagonistas.
Aitor Mendiluze y Anjel Mari Peñagarikano durante el bertso-saioa
Han comenzado con un punto de ironía, mencionando la “grandeza de Hondarribia” a pesar de “los problemas para aparcar”, e ironizando con que han logrado estacionar tan lejos que han tenido que preguntar a un aitona “dónde quedaba” la ciudad. Antes de comenzar en temas ligados al trabajo en el baserri, Mendiluze ha asegurado a pleno pulmón que “para venir no nos perdemos, pero para volver sí". Con ese tono de humor, han reunido a más de un centenar de personas alrededor del kiosko.
Pantxoa eta Peio y fuegos artificiales para cerrar
Por la tarde, siguiendo con este día ligado a la cultura de Euskal Herria, los trikitilaris amenizarán la exhibición de Herri Kirolak en una Alameda que se espera que esté a rebosar. El concierto en la Benta de los históricos Pantxoa eta Peio y los fuegos artificiales a cargo de la pirotecnia Valecea-Pir, que llenarán de luz y sonido el paseo Butrón, pondrán el punto y final a las fiestas de Hondarribia.