El Barcelona protagonizó un ejercicio de madurez en un partido ante el Galatasaray en el que tuvo que remontar y en el que vivió los minutos de mayor sufrimiento de la temporada para firmar una goleada que reafirma el estado de un equipo que rema ante situaciones adversas gracias al talento, el hambre y la convicción, impulsado por la genialidad de un Lamine Yamal excelso en Estambul.
El duelo se descorchó con gran intensidad. El Barça trataba de dominar desarrollando su fútbol de posesión. Ambos bloques presentaban líneas defensivas muy adelantadas, lo que provocó que los dos equipos estuvieran desplegados en un espacio reducido, apenas una cuarta parte del terreno de juego.
La tropa de Hansi Flick comenzó a encontrar fisuras en la maraña turca. Olmo y Cancelo se aprovecharon de pases filtrados al espacio, pero el colegiado indicó fuera de juego. Después llegó la ocasión para Gordon, que lanzó un buen desmarque a la espalda de la zaga local y se presentó ante el guardameta rival en solitario, pero falló.
Olmo perdonó otra clara ocasión al cabecear fuera de la portería un centro quirúrgico de Lamine Yamal. El conjunto culé acumulaba méritos para ponerse por delante en el marcador. Pero como dice el tópico: quien perdona, lo paga.
El Galatasaray maximiza su rendimiento
El Barça trataba de construir en base a combinaciones; el Galatasaray lanzaba balones en largo nada más recuperar la pelota. En uno de esos contragolpes, Batrakov recibió la pelota en situación ventajosa, armó un disparo que golpeó en Cancelo y el balón acabó en la red. Joan García fue una mera estatua, incapaz de detener el chut. El equipo de Okan Buruk obtenía el máximo rédito para su desempeño.
Llegó un giro de guion. El gol alteró lo acontecido hasta entonces. El plantel catalán se vio sometido, sufriendo con los contraataques. A la salida de un córner encajó el segundo, obra de Osimhen, que con un testarazo dejó en evidencia a la defensa azulgrana. Pero finalmente el árbitro anuló la acción por fuera de juego.
El Barça sufre
Respiraba incómodo el equipo de Flick, que pasó a protagonizar los minutos de mayor sufrimiento de la temporada. Una laguna de apenas un cuarto de hora que pudo significar la condena. Rodri y Pedri solicitaban calma. Querían recuperar el timón del partido. El Barça se aferró al balón como a un salvavidas. La madurez y la paciencia devolvió la posesión al combinado visitante, que recuperó el control y a través de él fue capaz de imponer la justicia con un tanto de Cancelo al filo del descanso. Un gol balsámico, reconciliador. Los de Flick sumaban ocasiones pero eran imprecisos en la línea de tres cuartos y en la definición.
El encuentro regresó al cauce inicial. Gordon y Olmo hicieron estirarse a Cakir, que pasó a convertirse en el jugador más destacado del Galatasaray. Impidió la remontada culé antes de visitar los vestuarios.
Lamine Yamal dispara ante el Galatasaray.
Yamal se echa el equipo a sus espaldas
La cita más exigente del curso para el Barça se reanudó enérgica. Gordon intimidó en boca de gol a pase de Yamal. De pronto, Lamine se multiplicó, al mejor de sus niveles. De una caricia de sus botas nació una excelente asistencia que culminó Fermín con remate de cabeza a bocajarro.
Y cuando el gol de la remontada permanecía aún congelado en la retina, Yamal fabricó una jugada de dibujos animados, una oda a su talento, para asistir a Gordon, que por fin se redimió con una diana. El Barça estaba aplastando al Galatasaray con una fulgurante salida tras el descanso. El caudal ofensivo era torrencial.
Adeyemi aprovechó su ocasión para aumentar la renta con un tiro cruzado. Este Barça nunca se sacia. El impulso de Yamal, desatado durante el segundo tiempo, aportó al equipo aires arrolladores. El Galatasaray se vio desbordado. Los culés se filtraban vertiginosos entre las líneas rivales, como si fueran aviones de combate. Las oportunidades se seguían sucediendo.
El Galatasaray apeló a la rudeza para aminorar el ritmo ajeno, para infundir temor y evitar una goleada mayor. El Barça demostró que sabe sufrir, cuando sopla el viento a favor y cuando no. Este fue un ejercicio de madurez, de mantener la tranquilidad y la confianza en un plan cuando la situación es adversa.
FICHA TÉCNICA
GALATASARAY: Cakir, Yilmaz (Min. 67, Sallai), Sánchez, Jakobs, Elmali, Lemina (Min. 58, Ugochukwu), Torreira (Min. 81, Nhaga), Akgun (Min. 58, Sané), Batrakov (Min. 58, Gabriel Sara), Leao y Osimhen.
BARCELONA: Joan García, Eric García (Min. 73, Koundé), Cubarsí, Gerard Martín, Cancelo, Pedri (Min. 74, Bernal), Rodri, Fermín (Min. 82, Gavi), Lamine Yamal, Olmo (Min. 59, Gabriel Jesus) y Gordon (Min. 59, Adeyemi).
Goles: 1-0: Min. 28; Batrakov. 1-1: Min. 43; Cancelo. 1-2: Min. 50; Fermín. 1-3: Min. 53; Gordon. 1-4: Min. 66; Adeyemi.
Árbitro: Marco Guida (Italia). Amonestó a Leao y Sallai por parte del Galatasaray.
Incidencias: partido de la segunda jornada de la Fase de Liga de la Champions League disputado en el estadio RAMS Park de Estambul ante cerca de 53.000 espectadores.