Sobradamente conocida es la fama que al Athletic le persigue por su sambenito de 'resucitamuertos'. Muchos de los que son sus rivales a lo largo de la historia han encontrado un filón en el cuadro rojiblanco para aliviar sus penas y angustiosa situación clasificatoria. No hace falta remontarse más allá de este pasado domingo para encontrar un ejemplo palmario, como el Valencia, que llegaba a San Mamés acuciado por la necesidad de puntos y regresó a casa con la totalidad del botín puesta en juego ante los de Ernesto Valverde.
Así las cosas, pasa el siguiente con el agua al cuello. El Espanyol, que con 39 puntos, se ve en la obligación de ganar para no amargarse aún más la existencia en este tramo final del campeonato liguero. Los pericos solo han sumado media docena de los últimos 54 que ha disputado, merced a otros tantos empates que ha cosechado desde el 22 de diciembre del año pasado. Es decir, lleva todo este año 2026 sin llevarse un mísero triunfo al zurrón, y, aún así, le da para sacar dos puntos al Deportivo Alavés, que ahora mismo, y a falta de tres jornadas, perdería la categoría junto al Levante y el ya descendido Oviedo.
Seis tablas y una docena completa de derrotas para un equipo, cuyo consejo de administración no ha dejado de confiar en ningún momento en el técnico Manolo González, que parecía llamado a pelear por Europa, y que es presa de una racha nada habitual. 142 días y 16 goles a favor por 34 en contra han transcurrido desde su último éxito. ¿Contra qué adversario? Sí. Contra el Athletic. Este miércoles, a las siete de la tarde, y en Cornellá-El Prat, vuelven a verse las caras. ¿Será el cuadro bilbaíno el quitapenas de turno para que los catalanes vuelvan a ver el final del túnel entre cinco meses de oscuridad?
Esperando que no, algo es cierto a estas alturas. Que con los cacareados 42 puntos que se desearon desde el club, allá por enero, podría no ser suficiente. Y puede que con más, tampoco. Concretamente, con los 44 que se tienen. Porque es harto improbable, pero posible, y por tanto, real, que, también a un punto de la Conference League, los leones se acaben metiendo en un lío muy gordo si solo sigue sumando derrotas y todos los que tiene por debajo empiezan a sumar de tres en tres. La ciencia matemática aún contempla, aunque haya hasta nueve rivales en el camino hacia el descenso a Segunda División, que el equipo rojiblanco todavía se vea inmerso en líos clasificatorios.