Vida y estilo

El actor Pepe Viyuela se queda atrapado en el papamóvil

Protagoniza el capítulo más disparatado de la cuarta entrega de ‘Atasco’. Gorka Otxoa, Marta Hazas, Raúl Cimas y Diego Martín completan una temporada repleta de rostros conocidos
Pepe Viyuela en una imagen de la serie ‘Atasco’. / Javier de Agustin Aldeguer

Si algo le faltaba ya a la serie 'Atasco' era meter a Pepe Viyuela dentro de un papamóvil blindado y tirar la llave al Tíber. Y exactamente eso es lo que ocurrirá en el capítulo especial con el que la exitosa comedia de Prime Video cerrará por todo lo alto su cuarta temporada, disponible completa a partir del 12 de junio.

El actor interpreta a un humilde transportista encargado de trasladar en grúa el nuevo papamóvil que la Conferencia Episcopal pretende regalar al Vaticano para las visitas oficiales del pontífice. Acompañado por un sacerdote interpretado por David Lorente y supervisado por un estricto cardenal al que da vida Ramón Barea, el personaje de Viyuela acaba atrapado dentro del sofisticado vehículo después de que el sistema de seguridad lo detecte como intruso.

El problema no es menor: el papamóvil se cierra herméticamente y solo puede abrirse mediante una clave secreta configurada personalmente por el propio Papa. Un detalle que convierte la situación en un auténtico delirio tecnológico y en uno de los episodios más surrealistas de toda la serie.

La historia funciona además como homenaje a la mítica película 'La cabina' de Antonio Mercer Javier de Agustín

'La cabina' de Mercero

La historia funciona además como homenaje a la mítica película 'La cabina' de Antonio Mercero, sustituyendo la icónica cabina telefónica por un moderno vehículo papal cargado de botones, alarmas y protocolos de seguridad imposibles.

Junto a Viyuela participan también en este episodio Adriana Torrebejano, Asier Etxeandia, Antonio Resines, Santi Rodríguez, Luisa Gavasa, Magüi Mira y hasta los periodistas Pilar García Muñiz y Juanma Rodríguez.

La cuarta temporada de 'Atasco', creada por Rodrigo Sopeña, vuelve así fiel a su fórmula: humor absurdo, situaciones imposibles y un desfile constante de caras populares atrapadas en un monumental embotellamiento donde cualquier cosa puede ocurrir. Incluso quedarse encerrado dentro de un papamóvil camino del Vaticano.

31/05/2026